{"id":1782,"date":"2021-09-20T21:23:09","date_gmt":"2021-09-20T20:23:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/?p=1782"},"modified":"2021-11-01T11:46:08","modified_gmt":"2021-11-01T10:46:08","slug":"texto-de-alfredo-del-pozo-sobre-los-recuerdos-de-los-vecinos-de-la-parroquia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/?p=1782","title":{"rendered":"TEXTO   DE ALFREDO DEL POZO SOBRE LOS  RECUERDOS DE LOS VECINOS DE LA PARROQUIA"},"content":{"rendered":"\n<p>Hace unos a\u00f1os (2003) Alfredo publico estas paginas que traemos de nuevo a la web collanzo.com  , las cuales terminaban del siguiente modo  :<\/p>\n\n\n\n<p>Como colof\u00f3n al relato dedicado a la Parroquia (Llanos, Santib\u00e1\u00f1ez, la Fuente, Collanzo y Cu\u00e9rigo), quiero agradecer el recibimiento cordial y atenciones (extensible a todos los convecinos del Alto Aller) que me han sido otorgados con alto grado de altruismo y de forma desinteresada, prest\u00e1ndome todo el apoyo moral del que estaba muy necesitado en momentos decisivos, el tiempo comprendido entre el oto\u00f1o de 1978 y 13 de junio de 1983.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese a\u00f1o 1978, entre plazas vacantes de Veterinario Titular elijo Alto- Aller, profesi\u00f3n desempe\u00f1ada durante unos tres a\u00f1os, circunstancia por la que me consideraba un ne\u00f3fito, siempre que los quince a\u00f1os anteriores los hab\u00eda dedicado a la docencia en Moreda y Avil\u00e9s, respectivamente. Por eso he de confesar con sinceridad que si primeramente he aprendido mucho de millares de alumnos que pasaron por las aulas, posteriormente tengo a bien reconocer que tambi\u00e9n he aprendido de los clientes ganaderos del Alto- Aller.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Piedras blancas 31 de enero de 2003<\/em><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Vayamos al texto pormenorizado de nuestro amigo Alfredo(D.E.P.) <\/p>\n\n\n\n<p><strong><u>A la parroquia de Santib\u00e1\u00f1ez<\/u><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><u>Cu\u00e9rigo &#8211; Alfredo del Pozo Garc\u00eda<\/u><\/strong><strong><u><\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alfredo del Pozo, antiguo profesor en la Academia San Jos\u00e9 de Moreda y Avil\u00e9s, ha plasmado en la p\u00e1gina web de Collanzo sus experiencias en esta parroquia, con descripci\u00f3n detallada de familias y sus miembros. De ese trabajo hemos echado mano, y lo hemos trasladado, con su permiso, naturalmente, a estas p\u00e1ginas, porque son de sumo inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Son tantas y tantas personas cuya biograf\u00eda ocupar\u00eda incontables p\u00e1ginas digan que tuviera que elegir y destacan algunas de ellas, perm\u00edtaseme transcribir al papel aquellas que permanecen en el recuerdo, pese a que muchas han de quedar en el tintero, en contra de mi voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p>Como observareis, en el transcurso del relato se atisba cierto tono de genealog\u00eda b\u00edblica.<\/p>\n\n\n\n<p>El que suscribe,&nbsp;Cucu el de Collanzo,&nbsp;Fred\u00edn el de Josefa o Fredacu, tiene la enorme satisfacci\u00f3n de leer, con la \u00abvenia\u00bb de los concurrentes, este mensaje, recordando personas y familias con los que hemos convivido en paz y armon\u00eda al lado de otros que se han ido instalando en Collanzo procedentes de distintas localidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzaremos por Do\u00f1a&nbsp;Isabel con sus hijas como Chavela o Maruja, esposa de D. Faustino Riesgo, ilustre m\u00e9dico que ejerci\u00f3 muy dignamente la profesi\u00f3n con altruismo y abnegaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Alfonso e Ignacio Huerta, este conocido con el sobrenombre de ICE, con el t\u00edtulo nobiliario de Marqu\u00e9s&nbsp;de Vegalloba, habitual consumidor de las escurridizas anguilas pescadas a mano por&nbsp;Santiago Hevia, mi&nbsp;hermano Tino,&nbsp;Josef\u00edn de Llanos, entre otros, y vendidas a Ignacio a precio de oro.<\/p>\n\n\n\n<p>La extensa y llana finca de Vegalloba famosa en toda Asturias por la gran Gira campestre organizada por Educaci\u00f3n y Descanso de Mieres un 18 de julio de los cuarenta.<\/p>\n\n\n\n<p>An\u00e9cdota: la noche anterior a la Gira, una pareja de moros, afincados en un cuartel de Santullano, fueron los responsables de la vigilancia y salvaguarda de las bebidas y dem\u00e1s mercanc\u00edas depositadas en la cuadra.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, a estos dos morinos se les ocurre encender una hoguera chamuscando un trozo de pradera ante el consiguiente del enfado de Ignacio. De ello surgi\u00f3 la canci\u00f3n con la letra siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bb El prau de Vegalloba<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>quem\u00e1ronlu los moros.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Para comprar un traje<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Vas a la casa todos\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>rumbala rumbala rum<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abPor el prau de Vegalloba<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pasaba un dirigible<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tirando papelines<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A un Caudal invencible\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>r\u00fambala rum<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Otro hermano de do\u00f1a Isabel, Alfonso e Ice,&nbsp;fue Domingo, residente en Santib\u00e1\u00f1ez, sempiterno monaguillo de la iglesia, siendo p\u00e1rroco D. Pablo, y a su vez padre del incondicional y&nbsp;fiel amigo de todos Santiag\u00f3n, quien en 1980, 81, 82, y 83 descend\u00eda el camino del cuartel carraspeando y tosiendo intencionadamente a las 8 y media de la ma\u00f1ana en punto, al objeto de despertarme<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando yo dorm\u00eda pl\u00e1cidamente en \u00abla casita de papel\u00bb o \u00abcasita de Blanca Nieves\u00bb, edificada a la vera de dicho camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Mah\u00f3n, sentado frente al castillo en donde estuvo recluido militarmente, le remito una tarjeta, con el remitente \u00abAyuntamiento de Mah\u00f3n\u00bb, Al regreso, agradece el detalle y pregunta si recib\u00ed la respuesta. No, le contesto. \u00abPues yo te escrib\u00ed al Ayuntamiento de Mah\u00f3n. Como t\u00fa andas pero toes partes cre\u00ed que tabes all\u00ed trabayando\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En este castillo estuvo con un amigo cuya direcci\u00f3n es esta:<\/p>\n\n\n\n<p>Amadeo Marcos Rivas<\/p>\n\n\n\n<p>La Pinilla &#8211; Obreg\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Santander<\/p>\n\n\n\n<p>Le promet\u00ed indagar sobre su paradero, pero no ha sido posible.<\/p>\n\n\n\n<p>En otra ocasi\u00f3n me remite una postal desde Nueva York con la Estatua de la Libertad, simp\u00e1tica dedicatoria incluida.<\/p>\n\n\n\n<p>Adela y Corsino, padres de Adelina, Clarina,&nbsp;Chuso,&nbsp;Alfredo y Tonin, y regentando&nbsp;este \u00faltimo el afamado restaurante que lleva su nombre. Precisamente Adela fue quien bautiz\u00f3 mi casita como \u00abla casita de Blanca Nieves\u00bb, con un solo enanito dentro de la misma, vigilado y custodiado por una perra d\u00e1lmata, llamada la \u00abbell\u00edsima persona\u00bb, acariciada y mimada por los ni\u00f1os y ni\u00f1as de la escuela atendida por la hija&nbsp;de Rita y&nbsp; \u00c1ngel, Mar\u00eda&nbsp; Esther . Dos hijas de Ricardo Velasco se entusiasmaban con admiraci\u00f3n al acariciar la perra, sobre la cual, seg\u00fan rumores, la profesora encomend\u00f3 a sus alumnos escribir un ejercicio de redacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Rita, hermana de Baltasar y Lucian\u00edn, hijas a su vez de Santos y Adelaida, venidos de Felechosa.<\/p>\n\n\n\n<p>An\u00e9cdota: contando 16 o 17 a\u00f1os de edad varios jovenzuelos nos acercamos a San Pedr\u00edn de Pel\u00fagano. Era medianoche y a\u00fan no hab\u00edamos regresado de la fiesta. Hall\u00e1ndose&nbsp;Baltasar tomando tranquilamente el fresco sobre la acera de casa Mor\u00e1n se acerca ni madre Josefa y arrea unos cuantos cachetes en tanto le soltaba un discurso recriminando la conducta. Se interrumpe la avalancha al identificarse Balte as\u00ed: \u00abJosefa, soy Baltasar el de Adelaida, nun soy Fred\u00edn\u00bb. Al parecer la vestimenta de ambos era del mismo color. \u00a1Gracias amigo, me has librado de una soberana lluvia de correazos, siempre esquivados.<\/p>\n\n\n\n<p>Baltasar, te erigiste o fuiste elegido por la juventud de Collanzo como intermediario en la adquisici\u00f3n de entradas al cine Covadonga-Moreda, alg\u00fan domingo o d\u00edas se\u00f1alados. Como quiera que estudiara bachillerato en la Academia Aller, m\u00e9dico y hasta los encargos, por lo que siempre fue ejecutivo de la acci\u00f3n con la particularidad de que reservaba una concertada comisi\u00f3n, o no concertada. El caso es que a ti dudo te quedaste \u00abperrona alguna de la \u00e9poca\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Angel\u00edn Nespral habit\u00f3 con su madre Segunda&nbsp;la misma vivienda, casa Felicidad, en una de cuyas habitaciones he venido al mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Felicidad del Carretero, esposa de Manuel, a su vez padres de Manol\u00edn, Jos\u00e9, Fili, Javelita, Clarina y Maruja, ahijada \u00e9sta de mi madre, Celia y Virtudes,&nbsp;pertenecen a una familia de la que relatar\u00e9 alguna an\u00e9cdota.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os de la pertinaz sequ\u00eda o posguerra, cierto d\u00eda en el establo de Felicidad, al fondo de la ferreter\u00eda Velasco, extra\u00eda del interior una vuelta de chorizos, paulatinamente engullidos en nuestra cuadra camino del cuartel por un grupito de compa\u00f1eros. La vil acci\u00f3n se repiti\u00f3 alguna vez m\u00e1s, hasta el cierre herm\u00e9tico de ventanilla y puerta impidi\u00f3 llevar a efecto m\u00e1s incursiones.<\/p>\n\n\n\n<p>En otra ocasi\u00f3n ya con 22 a\u00f1os de edad, nos reunimos para deliberar, Cima, Tocino y Valladolid, soldados pertenecientes al destacamento de transmisiones ubicado en el cuartel. Determinamos pasar el martes de Carnaval en el baile de Llanos, a la luz de un \u00abCarburo\u00bb. La nieve ca\u00eda copiosamente. Los soldados portaban sendos mosquetones con munici\u00f3n, armamento que utilizamos para disparar a trav\u00e9s de un hueco al grupo de cacareantes gallinas, de las que sacamos dos moribundas.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de proseguir dir\u00e9 que Cundo el de Florinda, en el exterior del sal\u00f3n de baile, pidi\u00f3 que se le permitirse disparar al arroyo de al lado. Se expresaba as\u00ed: \u00abDexaime tirar un tiru\u00bb. Disfrut\u00f3 de lo lindo.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a las gallinas fueron apresados en casa Guillermino &#8211; plaza del ganado &#8211; Caba\u00f1aquinta, siendo invitados dos guardias civiles, Jacinto el guardia uno de ellos. El otro invitado dice: \u00abva, como ezte ez eztudiante de Veterinaria, noz trae laz gallinaz muertaz de la pezte\u00bb. \u00ab\u00a1Pero est\u00e1n muy buenas!\u00bb Exclama finalmente. Les dijo la verdad de lo sucedido, su procedencia y m\u00e9todo sanguinario criminal empleado. Jacinto, incr\u00e9dulo, se entrevista con Felicidad, mas la pobre y buena se\u00f1ora neg\u00f3 todo, saliendo en mi defensa. \u00a1C\u00f3mo olvidar los detalles de tan bondadosa vecina!<\/p>\n\n\n\n<p>Virtudes, esposa de Antonio Sol\u00eds (Pancho), hijo de Pancho la Cantina, as\u00ed como Manuel, Rosaura, Milagros, Ofelia y Marujina, tan preocupada esta por la inapetencia de hija Berta, de ocho a\u00f1os en el a\u00f1o 1979.<\/p>\n\n\n\n<p>Pancho&nbsp;dirig\u00eda la explotaci\u00f3n del Calero, frente al prado Fabar\u00edn, de la que extra\u00eda materia prima para la elaboraci\u00f3n de cal viva.<\/p>\n\n\n\n<p>Hombres serio, jocoso y socarr\u00f3n, eterno jugador de partidas de tute en el bar Mor\u00e1n, y que adem\u00e1s regenta la cantina del vasco, frente a la cual hab\u00eda una bolera en la ve\u00edamos jugar a&nbsp;Josefin, el revisor, o sea&nbsp;Jos\u00e9 Su\u00e1rez el artista, ex-alcalde de Aller, y muy cerca se hallaba la placa giratoria, sobre la que daban vuelta las m\u00e1quinas de vapor, manipulada&nbsp;por Epifanio, Miguel de Linon&nbsp; y por los guajes que merode\u00e1bamos a menudo por all\u00ed prestando ayuda a los ferroviarios. En<\/p>\n\n\n\n<p>Antonio Sol\u00eds &#8211; Pancho hijo<\/p>\n\n\n\n<p>Entretenedor oficial del pueblo, por su gracia y peculiar coloquio, otra de tantos entra\u00f1ables amigos, del cual se podr\u00edan llenar muchas p\u00e1ginas de un libro. Me limitar\u00e9 a narrar alguna an\u00e9cdota.<\/p>\n\n\n\n<p>Alquilamos sendas bicicletas&nbsp;a Ram\u00f3n el Jefe, una de ellas para adultos, llamada \u00abla funerala\u00bb, y otra diminuta infantil. Pancho es el conductor de la funerala y yo sobre la peque\u00f1a. Nos paramos en Levinco y a continuaci\u00f3n subimos hasta Pel\u00fagano, trincamos media y media triplicada, y al regreso, descendiendo, junto a la cantera de David Casta\u00f1\u00f3n, Pancho sufre varias ca\u00eddas y grita repetidamente: \u00abay mi ruilla, ay mi ruilla\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos retenemos para beber en la fuente la Cepa; Pancho se agacha, sorbe, levanta la testud y exclama:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abFredin chaponatas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Que saber de trompas!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1o 1955:&nbsp;la cabeza de Pancho asoma a trav\u00e9s de una ventanilla de la oficina de Entrecanales y Tavora en Aviles, donde yo prestaba servicios en Admisi\u00f3n de personal. Conseguimos un puesto c\u00f3modo en la empresa. De vez en cuando damos unas vueltas por Aviles en compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas Hevia, a la saz\u00f3n p\u00e1rroco en San Juan de Nieva, Tino Rafaelin y el guardia municipal de la Pola del Pino, llamado tambi\u00e9n Pancho, cu\u00f1ado de Eloy de Victoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Mas uno de esos d\u00edas en los que los dos camin\u00e1bamos hacia la plaza del Ayuntamiento, unos se\u00f1ores andaluces se sienten ofendidos y airados por una broma verbal de Pancho, siendo conducidos por agentes de la polic\u00eda municipal a las dependencias del Consistorio indirectamente encerrados en dos celdas fr\u00edas, reducidas y sin otra comunicaci\u00f3n que un agujero en la base. Pancho vocea, pide un vaso de agua. Un guardia le responde con un \u00abMu\u00e9rete\u00bb, despu\u00e9s de atizarle algunos latigazos. Finalmente le aportan un cubo de agua, que va tragan ando ruidosamente hasta dejar el recipiente vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>A las 4 o 5 de la ma\u00f1ana, grita de nuevo: \u00abSe\u00f1ores guardias, se\u00f1ores guardias\u00bb. \u00ab\u00bfQue quieres tu?\u00bb, le espeta uno de los agentes. Respuesta tajante: \u00abQuiero un bocadillo con un municipal adientro\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente fuimos liberados sin cargo alguno por don Jes\u00fas , jefe en funciones, excombatiente de la Divisi\u00f3n Azul,<\/p>\n\n\n\n<p>Hombre admirado por su rectitud y bondad al mismo tiempo. Natural de Santullano de Mieres, pasa a residir los \u00faltimos a\u00f1os de su vida a Perlora, domicilio que he visitado varias veces, ya que nos ha unido un lazo de amistad ya que tambi\u00e9n coincidi\u00f3 con un cu\u00f1ado m\u00edo en Alemania.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s, Pancho se despide del trabajo y vuelve con su familia a Collanzo.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Antonio Bernardo, nuestro maestro de primera ense\u00f1anza, casado con&nbsp;Alicia Buelga, de Levinco, t\u00eda de Oscar\u00edn Buelga, traumat\u00f3logo del Hospital Central.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hijos del matrimonio y compa\u00f1eros de escuela:&nbsp;Tino, Victorina, Tonin,&nbsp;Teresa.&nbsp;Nadie ignora el sacrificio y vocaci\u00f3n de este hombre, plena dedicaci\u00f3n a la ense\u00f1anza, amante de la cultura y saber qu\u00e9 tan magistralmente trasmit\u00eda a sus disc\u00edpulos, se traslada a pie, puntualmente, de Llanos a Collanzo.<\/p>\n\n\n\n<p>Imparte clases particulares en el h\u00f3rreo de Llanos, durante el per\u00edodo estival y vacaciones, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>No estar\u00e1 mal pensar en un homenaje p\u00f3stumo a organizar por los antiguos alumnos.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00e9cada de los cuarenta<\/p>\n\n\n\n<p>Procedentes del bajo Aller fijan domicilio en el piso 1\u00ba de&nbsp;casa Felicidad Pacita y Guillermo, con sus hijos Emilio, Armando, Guillermin y Pepita (he olvidado el nombre de otra hermana). Pepita, \u00fanica matrimonio con Juan\u00edn Barbon Pel\u00e1ez, hijo que otra familia proveniente de Llanos, Magdalena y sus respectivos v\u00e1stagos: Mario, Consuelo, Silvino, Juan y Claudio, casado este con Luisa, hija de Colasin.<\/p>\n\n\n\n<p>De la familia Colasin tambi\u00e9n guardo grat\u00edsimos recuerdos, sobre todo frecuentando el bar de su propiedad y cantando las tonadas de moda, casi siempre rancheras o la vaca lechera.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra familia desplazada de Casomera fue&nbsp;Cristina con sus hijos Esperanza, Amada, casada con Armando Pacita, matrimonio emigrado a la Argentina, Cundo y Manol\u00edn, fallecidos en la mina la Carinsa y Chusin, tambi\u00e9n emigrado, regresando a Collanzo en los 80.<\/p>\n\n\n\n<p>Los R\u00edos, familia oriunda de Salas, Regina, la madre, y sus hijos Emilio, Sindo, Julia, \u00c1ngel&#8230; Regina fallece de afecci\u00f3n pulmonar. Los d\u00edas enteros pasaban lavando ropas en las g\u00e9lidas aguas del r\u00edo hasta su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Los&nbsp;Reguera, Pepe, Juan, Chus y Aurora, de Caba\u00f1aquinta, regentar\u00edan el&nbsp;establecimiento de gran renombre por espacio de muchos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Castelo y esposa, el de origen gallego el y de Caba\u00f1aquinta ella, familia Zapico.<\/p>\n\n\n\n<p>Castelo, taxista en competencia con Chus Reguera, Alvu de la Pola y otros. Tienen varios hijos con los que he mantenido buena amistad, viviendo ya en Avil\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Pose\u00edan una tienda de frutas, verduras y comestibles en la plaza, casa Javiera Evaristo, tienda en la que un d\u00eda entero a hurtadillas un chivo de mi propiedad, escapando perseguido por la se\u00f1ora Zapico, pues le hab\u00eda atrapado una barra de pan, del que apenas pude aprovechar unas migajas.<\/p>\n\n\n\n<p>Herminia y su hijo Celsin, tambi\u00e9n de Llamas,&nbsp;resid\u00edan en el bajo de la casa propiedad de los Hevia en la que tambi\u00e9n habit\u00f3 el se\u00f1or Miguel, a quien se contemplaba a todas horas paseando por la galer\u00eda del edificio frente a la f\u00e9rtil finca de Hevia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este se\u00f1or, respetuoso ejerc\u00eda estricta vigilancia diurna y nocturna, dificultando el \u00abhurto sin violencia\u00bb del huevo que una gallina de Felicidad pon\u00eda diariamente bajo la citada galer\u00eda y que luego era sorbido con deleite, aportando el ingreso de prote\u00ednas, calcio y vitaminas en nuestro organismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tej\u00f3n y se\u00f1ora, \u00bfsin descendencia conocida? de Llamas, residentes en la casa de Fernando Guti\u00e9rrez de Casa la Sidra. El se\u00f1or Tej\u00f3n nos asombraba con sus zambullidas en el pozo Fabar\u00edn cada ma\u00f1ana temprano, en cualquier \u00e9poca del a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En la otra vivienda del mismo edificio viv\u00eda&nbsp;Severo el alba\u00f1il con sus hijos&nbsp;Adelina y Severin. Con padre e hijo he trabajado como pinch\u00e9 en el chalet Santiago de la plaza por espacio de un mes y cuatro d\u00edas, transcurridos los cuales pedir\u00eda la liquidaci\u00f3n al constructor Mallada. Ante esta decisi\u00f3n no puedo olvidar lo que solt\u00f3 el gran Severo: \u00abFred\u00edn, yo no sab\u00eda que t\u00fa eras franc\u00e9s\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>A mis quince a\u00f1os de edad, vacaciones de verano \u00bfc\u00f3mo iba desperdiciar la ocasi\u00f3n que brindaban los pozos de la barraca, Alende, la Peniecha, Lana la Cruz, Carpienzo, etc\u00e9tera, con sus truchas nadando bajo las piedras? Era m\u00e1s fruct\u00edfero el negocio de las truchas que portar la cabra con la masa.<\/p>\n\n\n\n<p>Rita y Herminio el barbero. Rita, de la familia Concepci\u00f3n de la Fuente, Ram\u00f3n Luciano, etc\u00e9tera. Mi madre supo muy bien de las atenciones prestadas por esta familia. Muchas gracias a tus padres, Nery, a ti y a tus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ramonin de Cu\u00e9rigo&nbsp;viv\u00eda solo en una casa del pueblo, pero pasaba las jornadas completas en Collanzo, divirti\u00e9ndonos a los ni\u00f1os y j\u00f3venes por su manera de expresarse, cantar,&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Genara de Santib\u00e1\u00f1ez, los hijos, el compa\u00f1ero de escuela Luis. Mientras sus hermanas bailaba en la Panera, aprovechaba tal circunstancia para aproximarse a su pomarada tras la Pruv\u00eda, llenar una bolsa con manzanas de calidad y venderlas el lunes en el puesto Lidia de Moreda, quedando as\u00ed asegurada la supervivencia monetaria hasta el s\u00e1bado siguiente en que habr\u00eda de operar en otras pomaradas de la comarca.<\/p>\n\n\n\n<p>Miguelin y su larga familia, como Magdalena, Mar\u00eda, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>Paco Alegre, el sastre.<\/p>\n\n\n\n<p>Pel\u00e1ez,&nbsp;padrino de mi madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Xiromo, padre del inolvidable Agust\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Panchita, Manuel. Aquella nos gratifica a Guillermin de Pacita&nbsp;y a m\u00ed, llenando nuestros bolsillos de casta\u00f1as mayucas el d\u00eda de nuestra primera comuni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Familia Llavian<\/p>\n\n\n\n<p>Miguel, Jos\u00e9, Blanca, Anita, Manuel, Socorro, de la Pola del Pino.&nbsp;Dedicados a la elaboraci\u00f3n del pan en la panader\u00eda denominada Llavian, cerca de casa Constante la Barraca.<\/p>\n\n\n\n<p>Miguel y Jos\u00e9 asistieron a clases particulares impartidas por don Antonio Bernardo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pronto emigraron a la Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Vicenta de Cu\u00e9rigo y sus hijos S\u00e9nida, esposa de Luis el revisor,&nbsp;Efr\u00e9n,&nbsp;Santiaguin (experto buceador de truchas), Tonin, Luis, Amado, Lucio, que en Oviedo me reconoce al instante inmediatamente de iniciar el saludo con un \u00a1hola Fred\u00edn!, Vicentina y \u00bfuna monja?<\/p>\n\n\n\n<p>Santiaguin, esp\u00edritu inquieto y organizador, buscando el bien del pueblo, activo, unido en matrimonio con Margarita, la hija de Soledad.<\/p>\n\n\n\n<p>Flora Benedicto. Su tasca comercio frente al puente Cu\u00e9rigo, a veces atendida por su marido, el simp\u00e1tico Luis de Carpienzo. Lugar de reuni\u00f3n y parada de contertulios, as\u00ed como de aquellos que hac\u00edamos incursiones en los casta\u00f1eros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n no mir\u00f3 la arrogante y risue\u00f1a figura de Benedicto montado sobre su inseparable burra direcci\u00f3n Conforcos o viceversa?<\/p>\n\n\n\n<p>VECINOS DE LA BARRACA<\/p>\n\n\n\n<p>Lourdes la Madre\u00f1era, su hermana Mar\u00eda Bigotes, las hijas de aquella Araceli y Coloma. procedentes de&nbsp; R\u00edo Aller pasan a vivir&nbsp; a la Barraca.<\/p>\n\n\n\n<p>Lourdes,&nbsp;dise\u00f1adora especializada de almadre\u00f1as, cuyas figuras y dibujos eran la admiraci\u00f3n de cuantos observaban la habilidad de esta se\u00f1ora realizando tan finos trabajos con la gubia y dem\u00e1s instrumentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Falleci\u00f3 en accidente cerca de Campomanes, cuando viajaba en un cami\u00f3n conducido por mi primo hermano Lino.<\/p>\n\n\n\n<p>Edelmira y Alejo, padres de Arcadio, Pep\u00edn y Juan\u00edn Alonso, misionero por pa\u00edses del tercer mundo vilmente asesinado en Guatemala. Hemos tenido el honor de ser favorecidos con una visita a nuestra Casa de Avil\u00e9s. Nos honr\u00f3 con una visita, digo, de la que jam\u00e1s nos olvidaremos, ejerciendo de Misionero. Nos expuso y narr\u00f3 unas aventuras que pon\u00edan los pelos de punta.<\/p>\n\n\n\n<p>Conservo y guardo como un tesoro el libro publicado y escrito por su hermano Arcadio. El contenido es escalofriante.<\/p>\n\n\n\n<p>La centenaria Clementa la Barraca. Su hija Alicia. El 15-8-1963, d\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora en Cu\u00e9rigo, romer\u00eda celebrada en el Fabar\u00edn, Alicia me saluda como de costumbre cordialmente y pregunta: \u201c\u00bfA qu\u00e9 te dedicas, Fredo? \u201c, \u201cPues a la Ense\u00f1anza\u201d \u2013 le respondo.&nbsp; Su respuesta convincente, o mejor, auto convincente: \u201cAh, conden\u00edu, nun s\u00e9 c\u00f3mo te arregles pan un trabajar nin facer n\u00e1\u201d; Pobres docentes!<\/p>\n\n\n\n<p>Ur\u00eda el Ferreru, Rosario y resto de la familia. Erguido en su fragua adosada al domicilio, simpat\u00eda a raudales, jugador y contertuliano habitual de la Panera, fallece de accidente en la Mina Cu\u00e9rigo junto con otros compa\u00f1eros de la Fuente, Llanos y Eduardo de Santib\u00e1\u00f1ez, esposo de Edelmira, con varios hijos entre los cuales jam\u00e1s olvidar\u00e9 a Jes\u00fas Cachorro, cantar\u00edn, rebosante de simpat\u00eda y alegr\u00eda, compa\u00f1ero de mi hermano Valent\u00edn en la mina la Carisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas de Edelmira, en cierta ocasi\u00f3n, emple\u00f3 unas dos horas en coger una peque\u00f1a trucha en el pozo la Llana la Cruz, con el cuerpo sumergido excepto la cabeza, acto que le produjo tal tembladera que temimos por su vida. Tras taparlo y abrigarlo, reaccion\u00f3 favorablemente y recuper\u00f3 el aliento.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan de Luz, Jes\u00fas Casa la Vega-La Fuente, casa en la que Ren\u00e9 y yo nos auto invitamos a una fiesta durante toda una noche mientras los caminos y tejados se cubr\u00edan de una espesa capa de nieve.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcelino, Tino, hermanas, Ram\u00f3n, Ovidio, Valiente, Angel\u00edn Montes, Miguel, Tino el \u201cmancu\u201d y muchos m\u00e1s, alumnos todos&nbsp; de D. Antonio.<\/p>\n\n\n\n<p>La t\u00eda Concepci\u00f3n, Ram\u00f3n, Luciano, Rita de la Fuente.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 el de la Fragua.<\/p>\n\n\n\n<p>Ignacia Valdeverruga.<\/p>\n\n\n\n<p>Manuel de Vitoriano, esposa e hijos: Tomas\u00edn, V\u00edctor, Luz, esposa de Pepe Hevia y otra. Tomas\u00edn, experto pescador de truchas a mano; sin embargo, se nos transforma por arte de magia en el potentado y burgu\u00e9s Sir Tom\u00e1s de Cu\u00e9rigo, que ahora tiene preferencia por los salmones empleando medios sofisticados que desmerecen muchos de los ancestrales procedimientos usados por todos nosotros en los pozos la Barraca, Alende, Fabar\u00edn, Peniecha, Llana la Cruz y Carpienzo tanto manualmente como a buceo, aunque algunas veces se practicaban m\u00e9todos descalificadles como la muerga, cal viva, cartuchos de dinamita, con el resultado de destrucci\u00f3n masiva de alevines.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1ximo, de Cuergo, sus hijos Facundo, emigrante a la Argentina, Santa a la que tuve ocasi\u00f3n de saludar recientemente en Piedras Blancas, celebrando su 90 cumplea\u00f1os en el domicilio de su otra hermana, de baja estatura a la que pod\u00eda admirar bailando como una peonza en la pista la Panera.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00edan otro hermano, creo se llamaba Angel\u00edn, del cual se cuenta que siendo llamado a reconocimiento para prestar el servicio militar, le pregunta un capit\u00e1n m\u00e9dico si tiene algo que alegar para librarse de la incorporaci\u00f3n a filas. Respuesta: S\u00ed, alego que soy f\u00edu de padre \u201cexager\u00e1u\u201d. Verdaderamente quer\u00eda decir \u201chijo de padre sexagenario\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Una \u00edntima de mi madre fue&nbsp;Clementina de la Fuente, madre de Arcides, Angel\u00edn el vigilante, Francisco, marido de Mar\u00eda Encarnaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Encarnaci\u00f3n y su hermano \u00bfJos\u00e9? Traspasando la Barraca para ascender al camino del Llan\u00f3n a cuidar el ganado. Los hijos, Mar\u00eda, Julia, casada con Silverio el revisor Pepe, Jes\u00fas el Ferreteru, Marcelino.&nbsp;Durante muchos a\u00f1os pose\u00edan el estanco y eran los \u201ccarteros oficiales del Reino\u201d, tanto la recepci\u00f3n como reparto del correo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pepe, fij\u00f3 sobre el a\u00f1o 1958 su residencia en Avil\u00e9s, haci\u00e9ndose con la afamada Sidrer\u00eda Casa Alvar\u00edn, en donde nos ve\u00edamos a menudo.<\/p>\n\n\n\n<p>CASA ALEJANDRO- CUERIGO<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Lugar de reuni\u00f3n y agradables veladas en las que no faltaban chorizos de calidad, jam\u00f3n, sidra, vino con que nos obsequiaba esta familia y serv\u00eda muchas veces Maruja, Benina o el mismo Pepe, el mejor gaitero de Asturias que nos animaba tanto en su domicilio como el d\u00eda del Angel de la Guarda, Nuestra Se\u00f1ora.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el Pino, organizan una excursi\u00f3n a San Esteban de Pravia. Nos apuntamos varios de Collanzo, tomamos el tren del vasco hasta San Esteban, y desde aqu\u00ed caminando a Muros de Nal\u00f3n, descendiendo a la playa de Aguilar y marcando el paso al son de la m\u00fasica que el incansable Pepe amenizaba con la gaita. Se da la circunstancia de que para algunos era la primera vez que hab\u00edamos visto el mar, caus\u00e1ndonos impresi\u00f3n al mirar unos jinetes que montados sobre sus respectivos caballos, remontaban las olas, igual que hoy hacen los surfistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Vecinos del Corral\u00f3n, los Panaderos, Luis, Purita, destacada pintora de cuadros que fueron expuestos en un sal\u00f3n de la Caja de Ahorros-Avil\u00e9s y que he contemplado con sumo agrado e inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Faustino, hermano de Edelmira, madre de Juan\u00edn Alonso, ya mencionado.<\/p>\n\n\n\n<p>Placido Reguera.&nbsp;En su surtido comercio he dilapidado un billete de dos pesetas de los cuarenta, en chucher\u00edas, lo que me supuso estar oculto entre sacos bajo el mostrador de la casa Ant\u00f3n de Carmina o Casa Arturo el panadero en donde viv\u00edamos, por tomar el merecido castigo. La busca del pr\u00f3fugo era infructuosa y la preocupaci\u00f3n de la familia se acentuaba&nbsp; a medida que transcurr\u00eda el tiempo, hasta que fui descubierto por un soldado de transmisiones, gallego, llamado Rey.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Cu\u00e1nta salivaci\u00f3n originaba la vista de aquellas inalcanzables peras en la huerta de Pl\u00e1cido, utilizada a\u00f1os m\u00e1s tarde para la construcci\u00f3n de edificios, donde los sucesores de Pl\u00e1cido poseen las instalaciones en las que tanto trabajaron los actuales due\u00f1os bajo el r\u00f3tulo de VINOS HELIODORO, que tanto renombre dio a Collanzo, comarca y Asturias en general. Maruja Heliodoro es otra de tantas amigas de mi difunta madre. Del matrimonio nacieron 7 \u00f3 8 v\u00e1stagos como Yuyo, el gran Yuyo, casado con la tristemente desaparecida Solita de la familia Miguel\u00edn-Santib\u00e1\u00f1ez. No memorizo los nombres de la retah\u00edla de hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, el Sr. Pl\u00e1cido fue incapaz de evitar la sustracci\u00f3n de manzanas del Corra\u00f3n en su pomarada de Vegalloba.<\/p>\n\n\n\n<p>David Miranda de Santib\u00e1\u00f1ez, ante el cual corr\u00edamos los mil metros lisos y con obst\u00e1culos, llenos de bolsillos de nueces apa\u00f1adas en la Peniecha, que desgraciadamente se iban cayendo sin posible recuperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomas\u00f3n de Cu\u00e9rigo, Gloria, emigrada a Australia. En esta t\u00edpica casa vive Imelda con su esposo e hijos, hija de Constante la Barraca y hermana de Tino, Alfonso y otros. Alfonso, ex-legionario, falleci\u00f3&nbsp;a consecuencia de una explosi\u00f3n en el almac\u00e9n propiedad de la Mina de Llanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ton\u00edn el de Ventura, muy simp\u00e1tico, todo cortes\u00eda y amabilidad, ex \u2013legionario como el recordado Alfonso. Este Ton\u00edn, ten\u00eda el h\u00e1bito de pronunciar una frase de la que todos sin excepci\u00f3n nos apoderamos para soltarla como estribillo. La frase es: \u00a1Qu\u00e9 rabia da, da una rabia!<\/p>\n\n\n\n<p>Faustino el Carpintero y su hijo Lorenzo, de Llanos, nos procuraban durante el invierno le\u00f1a en abundancia, avivando el fuego en el exterior del taller de la Barraca, alrededor del cual \u201ccaleciamos\u201d la tertulia habitual: Araceli Coloma, Juan\u00edn Alonso, Arcadio, Pep\u00edn y otros transe\u00fantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Faustino formaba parte de los jugadores de tute en la Panera y Bar Mor\u00e1n, en tanto hac\u00eda la digesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Adela Santiago y sus hijos Lin, Charo y Julia.<\/p>\n\n\n\n<p>Jacinta la Pruvia, t\u00edpica casa situada en lugar estrat\u00e9gico, incomparable paisaje, rodeado de fincas con avellanos, manzanos, nisos, etc. Recuerdo que en las frecuentes visitas llamaba la atenci\u00f3n el sitio utilizado para la obtenci\u00f3n de casta\u00f1as malucas, el fuego; las cacerolas sobre el hogare\u00f1o fog\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Argedo, Carmencita, \u00c1ngel Navarro, Gomina, as\u00ed como Mor\u00e1, Pipo y el siempre risue\u00f1o, chistoso Daniel, tras el mostrador de su establecimiento \u201cCasa Mor\u00e1n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n no recuerda a&nbsp;Mar\u00eda Casomera y a Florinda del T\u00edo \u201cXuacu\u201d? Ambas, recorr\u00edan las romer\u00edas con sus cestas repletas de golosinas portadas a lo safari sobre las cabezas.<\/p>\n\n\n\n<p>Generosa, tomando el Sol en la parte lateral exterior del h\u00f3rreo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nazarena, otra de las instituciones a considerar. El t\u00edo Pachu, cazador o pescador de \u201cllontrios\u201d (nutrias) junto al puente colgante de Entrepe\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>El establecimiento es regentado&nbsp;por Carmina, Sandoval e hijos, siendo visitado por numeroso p\u00fablico de Moreda, Mieres y otras localidades asturianas. He admirado siempre la cordura, simpat\u00eda y educaci\u00f3n de sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>El matrimonio Mino, de Levinco,&nbsp;trabajador de la mina, y, Mina de Cu\u00e9rigo. Como negocio explotaban el Bar Mino. Este fue el primer protagonista de las partidas de tute, a la llegada del trabajo en el tren de las cinco.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda en que jug\u00e1bamos Navarro y yo, entra s\u00fabitamente el Canario, propina un coscorr\u00f3n al infeliz \u00c1ngel, advirti\u00e9ndole su minor\u00eda de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tom\u00e1bamos porrones de vino con gaseosa, y al finalizar las partidas, se o\u00eda repetidamente la expresi\u00f3n \u201cMino apunta\u201d. Mino apuntaba y apuntaba en su libreta de \u201cmorosos\u201d el DEBE sin HABER.<\/p>\n\n\n\n<p>Hac\u00edamos entregas a cuenta o en especie con las truchas chapuzadas en el pozo la Barraca o Fabar\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Con Navarro&nbsp;\u201cEjo\u201d para los amigos, me sentaba sobre el puente la barraca, nos lanz\u00e1bamos al pozo, nos sumerg\u00edamos y en el fondo, situando unas piedras sobre los muslos, hac\u00edamos adem\u00e1n de jugar al tute hasta que se agotaba el aire de los pulmones.<\/p>\n\n\n\n<p>Casa Olvido, antes S\u00e1nchez, su hija Mary y el esposo de \u00e9sta Lobo Baiz\u00e1n, tengo que agradecerles el haber puesto a mi disposici\u00f3n todos los medios a su alcance para habilitar un peque\u00f1o laboratorio de an\u00e1lisis triquinosc\u00f3pico.<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco el Municipal, su esposa Regina e hijos David Casta\u00f1\u00f3n, Paco y Manuel, este \u00faltimo ca\u00eddo en Alemania, como voluntario&nbsp;de la Divisi\u00f3n Azul durante la 2\u00aa Guerra Mundial. La fatal noticia fue comunicada por Pepe el de Encarnaci\u00f3n que result\u00f3 ileso en la misma contienda.<\/p>\n\n\n\n<p>Me acuerdo perfectamente el d\u00eda de la noticia, viendo a David y Santiagu\u00edn comentando lo acontecido, mientras Paco y yo nos entreten\u00edamos en la Cordelera, intentando darle \u00e1nimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, los dos, nos dirigimos hacia Santib\u00e1\u00f1ez; nos detenemos junto a la finca Mar\u00eda \u201cles Periques\u201d;&nbsp; comenzaron a lanzar piedras a un \u201cnisal\u201d para \u201cbaltar\u201d nisos con tan mala fortuna que Paco arroja una piedra que alcanza mi occipital produciendo una herida sangrante, abundante hemorragia que Alicia la Panera logra contener con la aplicaci\u00f3n de un pu\u00f1ado de az\u00facar. La cicatriz persiste.<\/p>\n\n\n\n<p>Alicia, conoc\u00eda bien las virtudes medicinales del producto derivado de la remolacha. \u00a1No me extra\u00f1a que Jovin\u00edn, haya heredado los genes de su madre y optado por la carrera de Medicina con rotundo \u00e9xito y profesionalidad!<\/p>\n\n\n\n<p>Pandilla Juvenil<\/p>\n\n\n\n<p>1945-1954<\/p>\n\n\n\n<p>En un principio constituimos una pandilla compacta y unida, a la que iban incorpor\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s una vez que alcanzaban los 18 de edad: Santiago&nbsp;Panera, Pancho, Luciano&nbsp; de Adelaida, Quico Miranda, Guillerm\u00edn de Pacita, Silvino Barb\u00f3n, Santiago Domingo;<\/p>\n\n\n\n<p>En la \u00e9poca estival, vacaciones de verano, se un\u00edan Nalo y Angel\u00edn Aeyaralar, de la casona. Ibamos de romer\u00eda en romer\u00eda comenzando por San Blas, Pascua en Llanos, Pascuin de Felechosa, San Antonio en Levinco San Pedr\u00edn en Pel\u00fagano, San Pedro en Llanos, Carmen del Pino, Carm\u00edn de Felechosa, Nuestra Se\u00f1ora de Cu\u00e9rigo, San Roque en Casomera, San Lorenzo en Robayer, Cristo en Collanzo, Cristo en Casomera, El Carmen en Moreda y finalmente Concepci\u00f3n de la Pola. A veces andando y a \u201cescote\u201d con Castelo o Alsu.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos quisiera hacer un elogio escrito, pero ser\u00eda preciso llenar folios y m\u00e1s folios.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguno ya ha sido mencionado, aunque quiz\u00e1 se repita alguna historia olvidada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ejemplo, respecto a Pancho Cantina, que fue empleado en el Ferrocarril Vasco, Paso-Barreras o Paso a Nivel de Soto. Nos narraba historias incre\u00edbles sobre las funciones que desempe\u00f1aba con el \u00e1nimo de re\u00edr y entretener. Su compa\u00f1ero era no conocido, de Levinco,&nbsp; asiduo a Collanzo, del que no recuerdo su nombre, pero s\u00ed de la circunstancia de que era tuerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Fiestas de San Antonio- Levinco 13 de junio de 1946-47. Regres\u00e1bamos de la fiesta sobre la una o dos de la madrugada mi hermano Valent\u00edn, Pancho, Lucian\u00edn Adelaida y el que suscribe. No s\u00e9 si alguno m\u00e1s formaba parte de la expedici\u00f3n. Recta de Levinco. Arriba, Valent\u00edn se enfada, acaso le haya afectado la bebida, pues ya empezaba a padecer la especie de esquizofrenia a causa del accidente de circulaci\u00f3n en la Curva la Llana la Cruz. Intentamos calmarle sin \u00e9xito. Por Entrepe\u00f1as pasa Castelo, para y recoge a Pancho y Luciano. Cuando llegamos a Collanzo \u00e9stos charlaban alegremente sobre la acera de casa Mor\u00e1n. Al divisarnos, Luciano sube a casa precipitadamente al ver a Valent\u00edn fuera de si y Pancho corre raudo, como una exhalaci\u00f3n cruza el puente la estaci\u00f3n perseguido implacablemente por mi hermano que al d\u00eda siguiente no recordaba nada. Acababa de licenciarse tras cumplir una pare del Servicio militar en Salamanca, transmisiones con David el de Regina y terminar en Collanzo cumpliendo el resto. Su enfermedad se acentuaba d\u00eda a d\u00eda. Todo qued\u00f3 en pura an\u00e9cdota. Siempre hubo comprensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucian\u00edn de Adelaida brill\u00f3 como \u201cencestador\u201d de primera divisi\u00f3n, aunque como \u00e1rbitro dirigente jam\u00e1s logr\u00f3 un tiro directo a la canasta, puesto que siendo responsable encargado del servicio, otras personas llenaban las cestas o sacos de carb\u00f3n asignado a los sufridos mineros en el puesto de trabajo que Lucian\u00edn desempe\u00f1aba junto al puente Marianes de Moreda.<\/p>\n\n\n\n<p>Las pandillas se incrementaban con nuevas adhesiones como Jovin\u00edn, Ren\u00e9, Pep\u00edn Colasen, L\u00edn de Adela, Claudio.<\/p>\n\n\n\n<p>Casa Don Luis<\/p>\n\n\n\n<p>Don Luis, Blanca, Mercedes y Pepe, abogado \u00e9ste de profesi\u00f3n, incondicional cliente alquilando el coche de mi padre. Sobre el a\u00f1o 1951, cuando yo cursaba estudios en la Facultad de Veterinaria de Le\u00f3n, le visito en su domicilio de la Plaza Guzm\u00e1n donde dirig\u00eda un despacho. Me concede un pr\u00e9stamo de 50 pts., no devuelto. Ruego a Marina y Oscar\u00edn no me reclamen judicialmente la devoluci\u00f3n del capital, intereses de 50 a\u00f1os m\u00e1s 50% de sanci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Oscar\u00edn,&nbsp;Jefe de Traumatolog\u00eda del Hospital Central, siendo estudiante en Valladolid y un servidor, estudiante en Le\u00f3n, solicitamos del S.E.U. ser incluidos como aspirantes al S.U.T., o sea, a un campo de trabajo. Somos admitidos, aunque por mi parte ignoraba la solicitud de Oscar\u00edn, hasta que nos encontramos en la estaci\u00f3n de C\u00e1diz. Resulta que era el jefe de la expedici\u00f3n, as\u00ed que en un taxi, otro vallisoletano y yo nos vamos con \u00e9l direcci\u00f3n Barbate, 90 kms. De C\u00e1diz. Hemos compartido junto con varios m\u00e1s, un mes inolvidable, trabajando en la Almadraba como marineros en la pesca del at\u00fan. \u00bfVerdad Oscar\u00edn? \u00bfTe acuerdas de la fabada preparada por la Se\u00f1ora Francisquita el d\u00eda de tu santo, que al cura p\u00e1rroco le hizo tanto da\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p>Casa Prieto:&nbsp;Enedina, Clarita, Petrico, Carmina, encargada de prepararnos a Guillerm\u00edn&nbsp;y a m\u00ed para la primera Comuni\u00f3n sobre el a\u00f1o 1939.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda Benino, Santib\u00e1\u00f1ez, quien acopi\u00f3 en su casa a toda mi familia en tiempos dif\u00edciles. Su hijo Benino, un compa\u00f1ero m\u00e1s de escuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Casa la Maestra, Frutos, Luz y su hermano Manolo, emigrado a Inglaterra.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Jos\u00e9, Cura P\u00e1rroco de Cu\u00e9rigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se cuenta que viendo una vela encendida cerca del altar, pregunta a los feligreses: \u00bfDe qui\u00e9n ye esta vela? \u201cYe de mi\u00f3\u201d, contest\u00f3 un se\u00f1or a viva voz. Tal se\u00f1or era Clemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece ser que acostumbraba a anunciar el horario de misa de esta forma: \u201cMa\u00f1ana celebraremos la misa sobre las nueva, nueve y media o diez aproximadamente\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El Cabo Mart\u00ednez<\/p>\n\n\n\n<p>Mantenedor del orden, paz y armon\u00eda, librando a los ciudadanos de invasiones b\u00e1rbaras y gamberros fronterizos; claro, que siempre hizo la vista gorda ante nuestras aventurillas \u201cfruteras y trucheras\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso, por haber chapuzado una trucha y soltarla, divisada la presencia de un guardia civil sobre el puente la Barraca, el Sr. Mart\u00ednez no tolera que tal guardia lleve a t\u00e9rmino la denuncia que estaba dispuesto a formular, para a que era inevitable la correspondiente reprimenda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo agradecer a este hombre el pasar por alto la comercializaci\u00f3n prohibida de productos alimenticios b\u00e1sicos tra\u00eddos de Castilla por nuestra madre para la reventa al vecindario? Comercio mal denominado Estraperlo, si\u00e9ndolo a peque\u00f1a escala con el objeto de mantener la supervivencia familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Perd\u00f3n, pues he de mencionar&nbsp;a dos personajes \u201cCuadr\u00fapedos\u201d, bautizados con los nombres de Solin\u00f3n y Bernab\u00e9-lina,&nbsp;pareja de burros con los que hac\u00eda unas rutas tur\u00edsticas por Alende. Sus nombres derivan de los respectivos propietarios, Solin\u00f3n de Llanos y Bernab\u00e9 el Consumero. En una de estas rutas, camino del Espinal de Corsino, Solin\u00f3n me lanza contra un pe\u00f1asco sufriendo en la cabeza una fuerte contusi\u00f3n, circunstancia que me obliga a seguir con los deportes preferidos: aro con gancheta, ciclismo, monte y nataci\u00f3n o el Lirio-Lario.<\/p>\n\n\n\n<p>Si no me equivoco, Solin\u00f3n era Celeste el de Llanos, respecto al cual corr\u00eda el siguiente rumor: como trabajador de la mina en el Pozo San Antonio- Moreda, llega el relevo entrante, m\u00e1s \u00e9l se introduce sigilosamente y entre los mineros del relevo saliente con el fin de \u201cescabullirse\u201d. El vigilante que ve a un intruso rostro p\u00e1lido entre los rostros ennegrecidos, le reprueba su conducta. Celesto se disculpa con la siguiente locuci\u00f3n:\u201dSin querer estremec\u00edme\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Bernab\u00e9 el Consumero, desfil\u00f3 vestido con un camis\u00f3n, unas fiestas del Cristo mientras cantaba \u201cEl Camis\u00f3n, aea, ea, el camis\u00f3n\u201d. Era muy simp\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Casa Elena, la Plaza, su esposo Eloy y la recua de hijos: Pepe, Marina y esposo Santiago de Llanos; Candela, casada con el excelente amigo Cundo el de Cristina; Tina, \u00bfesposa del maderista de Figaredo? Y Elena, esposa de&nbsp;Baltasar de Adelaida. Elena, con sus acostumbradas salutaciones de bienvenida. \u201cHola, Cucu\u201d Me preguntaba por todos. No hace mucho, me salud\u00f3 muy afectuosamente desde la ventana de su casa, hall\u00e1ndose enferma.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00eda a d\u00eda, Eloy Banjul, cojeando visiblemente, se dirig\u00eda con su peculiar forma de caminar hacia Valdevenero, en cuyos aleda\u00f1os explotaba el famoso \u201cCalero de Eloy\u201d a donde nos aproxim\u00e1bamos los \u201cguages\u201d alguna vez y presenci\u00e1bamos las labores artesanales para la obtenci\u00f3n de la cal.<\/p>\n\n\n\n<p>Familia Hevia<\/p>\n\n\n\n<p>Matrimonio: Rita y Antonio Hevia. Hijos: Ton\u00edn, Rosario mi compa\u00f1era en primero de bachiller y en las clases particulares de D. Antonio, muy estudiosa.&nbsp;&nbsp;Perfectita Santiago, Pepe, Jes\u00fas, Onofre, Conchita, Juan Fernando, sin olvidar a su t\u00eda Do\u00f1a Concha, la maestra.<\/p>\n\n\n\n<p>Eterno agradecimiento a esta gran familia comenzando por D. Antonio Hevia, campechano, bondadoso a raudales.<\/p>\n\n\n\n<p>Secretario del Juzgado de Paz, sito en el bajo de la casa habitada por el t\u00edo Miguel; art\u00edfice indiscutible de la concordia entre los litigantes, que, si bien, algunos d\u00edas sal\u00edan airados, cabreados, disconformes, trifulcas sin graves consecuencias, ya que no pasaban de palabras altisonantes, o bien terminaban los contendientes en prolongadas juergas ingiriendo las bebidas servidas por Pl\u00e1cido, Juan\u00edn Reguera, Nazarena etc\u2026.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestros padres ten\u00edan una vaca parda alpina o ratina llamada Artillera, buena alzada, cornamenta corta. Como pastor sin especializar ten\u00eda que cuidarla mientras pastaba a la orilla de caminos, carreteras y la Cordelera, oficio tremendamente aburrido. Determinaci\u00f3n: ense\u00f1arla a penetrar en el \u201cprau la Campa\u201d. Pacientemente, la rumiante usa de sus \u201cfacultades mentales\u201d y aprende a abrir la puerta o portilla con sus cuernos, acci\u00f3n que D. Antonio Hevia observa estupefacto, permitiendo que la vaca siga disfrutando con la ingesti\u00f3n del nutritivo pasto. Repite el acto en la Llana la Cruz y el Sr. Hevia, demuestra su bondad y complacencia, restando importancia al asunto. As\u00ed y todo, he sido un pastor frustrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada ma\u00f1ana, intercambiamos saludos, charlamos sobre el tiempo y mantenemos agradables conversaciones \u201ccam\u00edn\u201d de la Barraca, junto al prado de su propiedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Santiago, el mejor y m\u00e1s resistente buceador de truchas de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas, P\u00e1rroco en la d\u00e9cada los cincuenta de San Juan de Nieva y Muros de Nal\u00f3n adonde he ido en bicicleta para pasar un rato en su compa\u00f1\u00eda, se desplaza a la Iglesia San Juan de Oviedo para oficiar la ceremonia de nuestro matrimonio y al a\u00f1o siguiente vuelve a Moreda para bautizar a nuestras hijas gemelas, el verano de 1962. Jam\u00e1s me perdonar\u00e9 el que haya subido a Collanzo en unas mercanc\u00edas del Vasco con el fin de bautizar un sobrino, hijo de Luz de Victoriano y Pepe.<\/p>\n\n\n\n<p>La Cag\u00fcerna era inaccesible. Nunca pudo entrar la Artillera ni hubo posibilidad de sustraer manzanas de alta calidad de la pomarada.<\/p>\n\n\n\n<p>Afabilidad, rectitud, justicia, considero que van tres de las m\u00faltiples virtudes de este hombre a quien record\u00e9 y recordar\u00e9 mientras viva. Digo justicia, porque en todo momento o circunstancia supo aplicarla ante incomprensiones o malevolencias que en la posteridad, por arrepentimiento o lo que sea, se transformaron en todo lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Aquella figura de Rita acarreando la voluminosa cesta de mimbre o maniega repleta de manjares caseros servidos a la familia completa cuando realizaban labores de siega y recolecci\u00f3n de hierba en la Llana la Cruz!<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre me gust\u00f3 ayudar en las faenas de la hierba, preferentemente a la hora de la merienda y a la sombra de un \u00e1rbol.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, todav\u00eda se re\u00fanen los supervivientes, Juan Fernando, desplaz\u00e1ndose de Navarra, Santiago, de Madrid, Perfetina desde Avil\u00e9s, donde trabaj\u00f3 como empleada de ENSIDESA, Onofre y Conchita, haciendo lo mismo que anta\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Familia Mateos- Moreno<\/p>\n\n\n\n<p>Procedentes de Trujillo- Extremadura, a principios de los cuarenta vienen a Collanzo Do\u00f1a Mar\u00eda Moreno, el esposo Don Antonio Mateses con sus hijos&nbsp;Charito, To\u00f1ito, Popo, Jos\u00e9 Luis&nbsp; (yeg\u00fcita) y Guiller. Do\u00f1a Mar\u00eda es titular de la farmacia. Enseguida surgi\u00f3 una profunda y sincera amistad con estas buenas gentes que de su tierra importaban aceite de oliva y productos de calidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestros padres residen ahora en la&nbsp; casa Ant\u00f3n de Carmina o Casa Arturo, donde \u00e9ste tiene una dependencia y hornos para elaboraci\u00f3n de pan. Pues, bien, en el desv\u00e1n, pend\u00edan \u201cvarales\u201d plagados de chorizos de equino que nuestra madre hab\u00eda fabricado con las carnes de un caballo muerto atropellado por el tren Vasco junto al t\u00fanel de Entrepe\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda de tantos en que Anto\u00f1ito y Guiller son invitados a subir al desv\u00e1n, at\u00f3nitos y hambrientos de embutido, prueban de \u00e9l y lo degustan con intenso placer. Por lo tanto, se presenta la oportunidad de futuro negocio. Les son ofrecidos chorizos a diario y en peque\u00f1as dosis para que no se indigesten y produzcan el rechazo, a cambio de productos extreme\u00f1os y alg\u00fan duro de plata que sus padres guardaban en la caja de caudales. El negocio fue redondo aunque pronto se present\u00f3 quiebra a causa de \u201cfarturas\u201d incontroladas.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia se hace cargo de la Farmacia en Caba\u00f1aquinta y de aqu\u00ed emigrar\u00edan al Brasil para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Guillermo Baiz\u00e1n, esposa Zoretina de Cu\u00e9rigo y la hija Guillermina resid\u00edan con Mar\u00eda Juan\u00edn, madre de aqu\u00e9l y de Dionisio,&nbsp;en la casa colindante a la pista la Panera. Toda una instituci\u00f3n regentando un comercio de ultramarinos.<\/p>\n\n\n\n<p>An\u00e9cdota: un 28 de diciembre, Santos Miranda se acerca al mostrador, pide un trozo de turr\u00f3n o pastel similar despachado por Guillermo, pero a la hora de abonar el dulce, le espeta:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Que los Santos Inocentes te lo paguen! El inocente no es otro que Luciano.<\/p>\n\n\n\n<p>Victorina la Lechera<\/p>\n\n\n\n<p>En estado gestante ha sido recogida en nuestra casa y en la misma habitaci\u00f3n en la que he nacido, viene al mundo de los vivos Pep\u00edn, Luna, mi hermano de adopci\u00f3n para toda la vida. Crece entre nosotros hasta los 10 a\u00f1os de edad, cuando se trasladan a Moreda.<\/p>\n\n\n\n<p>Victorina, estimada como mi segunda madre, muy trabajadora y laboriosa, conduc\u00eda un carrito de dos ruedas tambaleantes desde Collanzo a Felechosa y viceversa. Recog\u00eda la leche casa por casa, llenaba las lecheras que transportaba a Moreda en el furg\u00f3n del tren de la una para la rexenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, a sus noventa a\u00f1os, vive feliz con Pep\u00edn, esposa, hijos y biznietos.<\/p>\n\n\n\n<p>Familia Iglesias<\/p>\n\n\n\n<p>Los padres- Jos\u00e9 Iglesias y Celia. Hijos: Mar y Paz, Pep\u00edn, Chuso, Celia (Gelita) Jos\u00e9 desempe\u00f1aba el cargo de jefe del Dep\u00f3sito de M\u00e1quinas de vapor,&nbsp;de cuyas cercan\u00edas birl\u00e1bamos alguna \u201cbriqueta\u201d para mezclar con el \u201cciscu\u201d arra\u00f1ado del suelo, en el interior de vagones vac\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un aciago d\u00eda, densa niebla y llovizna, hubo de improvisar un tren de mercanc\u00edas. Jos\u00e9 hace de maquinista, Melchor\u00edn el revisor acomodado en las garitas de vagones como \u201cguarda-frenos\u201d, \u00bfEpifanio, Miguel de Lin\u00f3n? Y otros. El convoy se desliza a gran velocidad, los frenos no responden, atraviesa Caba\u00f1aquinta como una exhalaci\u00f3n, Santana, Soto, sale de la v\u00eda cerca de los Estrullones.<\/p>\n\n\n\n<p>Los vagones apilados, Jos\u00e9 tarda en aparecer. Entre el mont\u00f3n de chatarra hallan el cad\u00e1ver. Los dem\u00e1s, afortunadamente logran sobrevivir. Gran consternaci\u00f3n. Deja varios hijos de corta edad. Salen triunfadores en la vida. Pep\u00edn llegar\u00eda a Interventor del vasco; Chuso, casado en Casomera, emigra a Holanda. La \u00faltima vez del reencuentro feliz y carnal con Mary Paz lo fue en el Collainos<\/p>\n\n\n\n<p>Familia Miranda<\/p>\n\n\n\n<p>De Felechosa, se instalan en Collanzo Mar\u00eda Megido, Luciano Miranda, de los Miranda de Santib\u00e1\u00f1ez con su recua de hijos: Manol\u00edn, Ant\u00f3n, Teresa, Carmina, Jes\u00fas, Quico, Santos y Lucian\u00edn. Familia muy unida y respetuosa con&nbsp;todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo cuando dieron comienzo las obras de excavaci\u00f3n para la construcci\u00f3n del edificio en el que establecieron su residencia. En el bajo, un establecimiento comercial atendido por Carmina. En la parte posterior un establo albergando el ganado esmeradamente cuidado por el ganadero de vocaci\u00f3n Quico. Donde hoy est\u00e1 el Cosmos, la Caja de Ahorros, que antes era una extensa y f\u00e9rtil huerta, montan una bolera de la que no sal\u00edamos ni de d\u00eda ni de noche.<\/p>\n\n\n\n<p>El juego entretiene, pero por mi parte, s\u00f3lo acertaba derribar el \u201cboliche\u201d y el de al lado con valor cero. De modo que algunos decidimos cambiar este deporte y asistir de espectadores, o esquiar con tablas de tonel o \u201cbocoy\u201d untadas con \u201ccucho\u201d en la pendiente Cordelera.<\/p>\n\n\n\n<p>Guardar\u00e9 siempre afecto hacia esta familia,&nbsp; como he mantenido con tantas y tantas los lazos de cordial amistad.<\/p>\n\n\n\n<p>El acceso furtivo al Ablanero para proveernos de avellanas, siempre result\u00f3 dif\u00edcil de franquear, lo contrario que el Calero que ofrec\u00eda entradas a diestro y siniestro, norte, sur, este y oeste, facilitando la recolecci\u00f3n de casta\u00f1as y nueces. Acciones que no pasaban desapercibidas por Quico o Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qui\u00e9n no recuerda a Mar\u00eda Luciano, mostrando su risue\u00f1o rostro, afable y su caracter\u00edstico pesta\u00f1eo ininterrumpido! \u00a1O a Luciano Miranda, pendiente de cada faena o trabajo, corrigiendo y dirigiendo las labores asignadas a cada hijo!<\/p>\n\n\n\n<p>Manol\u00edn, profesional castrense; Ant\u00f3n, Director- Gerente de la Caja de Ahorros; Quico, dedicado a lo que siempre aspir\u00f3, dedicaci\u00f3n plena a la ganader\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Santos, Bancario; Lucian\u00edn, afincado en Avil\u00e9s, empleado en ENSIDESA. Carmina, atendiendo el bajo comercial hasta su fallecimiento en el Hospital Central.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas, aficionado y robusto ciclista que particip\u00f3 en carreras de aficionados celebradas durante los festejos del Cristo y en equipo con Baltasar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cierto d\u00eda, tengo la osad\u00eda de retar a Jes\u00fas concertando una carrera ciclista hasta Entrepe\u00f1as ida y vuelta. \u00a1Qu\u00e9 iluso! Me sac\u00f3 m\u00e1s de media hora. \u00a1Qu\u00e9 bochorno!<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas y Maruja regentan el Cosmos, donde se pueden saborear las inigualables empanadillas y platos preparados magistralmente por Maruja, dispuestos delante de mis propias narices para que los probase.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas prefer\u00eda que las jornadas transcurriesen en el Ablanero cebando los pollos y gallinas en su explotaci\u00f3n ganadera.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi todos hemos compartido escuela como alumnos de D. Antonio.<\/p>\n\n\n\n<p>Con Manol\u00edn he coincidido en clases particulares, aunque \u00e9l en cursos m\u00e1s adelantados.<\/p>\n\n\n\n<p>Un recuerdo asimismo para Manolo Ferranchez, Amelia y resto de la familia, con&nbsp;la que tambi\u00e9n nos un\u00edan profundos lazos de amistad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre conduc\u00eda el cami\u00f3n de su propiedad direcci\u00f3n Moreda-Mieres para reparto de mercanc\u00edas. En la \u201ccaja\u201d viajamos mezclados con lechera, y secos. Amelia Ferranchez, mi hermano Tino y yo. En la curva la Llana La Cruz, un veh\u00edculo tipo Cruz-Roja, roza el nuestro con tan mala fortuna que alcanza a nuestro hermano Valent\u00edn, viajando en el estribo como era costumbre. Presenta desgarros del cuero cabelludo, cortes profundos, heridas y hemorragia.<\/p>\n\n\n\n<p>Tino y&nbsp; yo, regresamos a Collanzo despavoridos, asustados, mientras ellos prosegu\u00edan viaje hasta Moreda en donde a Valent\u00edn le practicaron un mont\u00f3n de puntos de sutura. Nadie ignora las fatales consecuencias que este accidente supuso para Valent\u00edn, que desde entonces ha sufrido lo indecible y padecido secuelas, operaciones quir\u00fargicas, reca\u00edda, etc., durante m\u00e1s de 40 a\u00f1os hasta su fallecimiento en 1994.<\/p>\n\n\n\n<p>Las Conchonas<\/p>\n\n\n\n<p>Curios\u00edsima progenie, debido a sus rarezas, hermetismo e incomunicaci\u00f3n, m\u00e1s familia muy respetable de todos modos, pues a nadie molestaban. Hogar inexpugnable. Jam\u00e1s nos fue posible conversar en el interior m\u00e1s ignoto del entorno. Una angosta abertura al exterior junto a la escalera era el \u00fanico medio de comunicaci\u00f3n con el vecindario, a trav\u00e9s de la cual se pod\u00eda vislumbrar la cabeza de la persona. Al intento de coger higos de su higuera, escuch\u00e1bamos rega\u00f1inas que Nieves profer\u00eda provocando nuestra precipitada herida. Los miembros de la familia eran:<\/p>\n\n\n\n<p>Dolores, Nieves, La Muda (\u00bfRamona?) y Juan Manuel, o sea, Las Conchotas,&nbsp;que a diario me despertaban al pisar sobre la calzada con sus madre\u00f1as de clavos, al un\u00edsono, atravesando la Barraca en fila india, refunfu\u00f1ando y sobresaliendo la voz imperante de Nieves, direcci\u00f3n Vegalloba para \u201capa\u00f1ar\u201d casta\u00f1as durante un trimestre por lo menos, hasta que criaban \u201cgua\u00f1o\u201d, o v\u00eda Cu\u00e9rigo hacia sus fincas y caba\u00f1a en donde habitualmente pernoctaba Juan Manuel y en la que al parecer halaron el cad\u00e1ver, un d\u00eda de invierno. De su constante quehacer diurno y nocturno se deduce que no conciliaban el sue\u00f1o ni usaban las camas.<\/p>\n\n\n\n<p>El regreso, tambi\u00e9n entrada la noche, marcando el paso sin variaci\u00f3n en la fila de a uno cerrada siempre por la muda. Nieves era la portadora oficial de la familia y su voz era m\u00e1s potente; Dolores quiz\u00e1 fuese la administradora; la Muda y Juan Manuel desempe\u00f1ar\u00edan funciones de subalternos.<\/p>\n\n\n\n<p>Manifiesto esto con cierto sentido del humor, ero con el m\u00e1ximo respeto (con) hacia estas personas. Entre nosotros exist\u00eda buena relaci\u00f3n de amistad y a veces habl\u00e1bamos buen rato, sobre todo cuando la interlocutora era Nieves.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro sobrino&nbsp;Daniel, ex -Director Gerente de la Caja de Ahorros- Collanzo, en donde desde su infancia pasaba largas temporadas. A\u00f1ora el pueblo que le vio crecer y en el que ejerci\u00f3 su profesi\u00f3n varios a\u00f1os. Consideremos asimismo que tiene ra\u00edces en Rioma\u00f1\u00f3n y Conforcos por la parte de su padre.<\/p>\n\n\n\n<p>De su personalidad, atenci\u00f3n hacia los dem\u00e1s, profesionalidad, pueden dar testimonio la multitud de gentes que le han tratado.<\/p>\n\n\n\n<p>Sergio, el Guarda-R\u00edos, vigilante perpetuo de los ba\u00f1istas del pozo Fabar\u00edn; especialmente observaba aquellos que practicaban inmersiones malintencionadas con el prop\u00f3sito de capturar truchas. Sin embargo, jam\u00e1s interpuso denuncia alguna, disimulaba y me corrobor\u00f3 personalmente que disfrutaba viendo desde su ventana el espect\u00e1culo. Ello no significa el incumplimiento de sus deberes.<\/p>\n\n\n\n<p>Genaro y Flipa \u201cLa Casona\u201d. Viv\u00edan en una casa adosada a la mansi\u00f3n de los&nbsp;Posada y eran los caseros encargados de la conservaci\u00f3n y mantenimiento de las fincas, edificios, etc. Pasan con sus dos hijos a residir en la casa Javiela Boristo de Collanzo.<\/p>\n\n\n\n<p>Familia Posada<\/p>\n\n\n\n<p>D. Angel Posada y Se\u00f1ora, Miguel Angel, Pilo (alumno particular de Don Antonio), Jos\u00e9 Antonio el Farmac\u00e9utico, Nalo y Angel\u00edn Eyeralar nos honraban&nbsp;con sus largas permanencias en Cu\u00e9rigo. Tanto Nalo como Angel\u00edn formaban parte de nuestras tertulias y juntos asist\u00edamos en pandilla a las romer\u00edas de la comarca.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, estuvo Angel\u00edn a punto de ahogarse a la orilla del Pozo Alende, a medio metro de profundidad. El socorrerlo fue f\u00e1cil, como es natural. No era capaz de sacar la cabeza del agua.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos hablaba de nuestra capacidad pulmonar, observ\u00e1ndonos desde el puente la Barraca, mientras nos zambull\u00edamos en las profundidades. \u00a1Est\u00e1bamos bien nutridos!<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Antonio fue titular de la Farmacia en Collanzo, en la que prest\u00f3 servicios Ren\u00e9 de la Panera como ayudante- auxiliar bastantes a\u00f1os hasta que decidi\u00f3 irse a Madrid en busca de nuevos horizontes, aleccionado y aconsejado por su t\u00edo Jovino, militar de graduaci\u00f3n en activo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo no mencionar la Familia Riera? Su presencia en Cu\u00e9rigo, fiestas \u00c1ngel de la Guarda y Nuestra Se\u00f1ora, nunca pas\u00e9 desapercibida. Surgieron sinceros lazos de amistad por su trato abierto, cordial hacia todo el vecindario. Aunque recuerdo el rostro de todos, no as\u00ed los nombres, excepto Eloyito, Tere\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Pep\u00edn, el Capit\u00e1n, hijo de Do\u00f1a Asunci\u00f3n, prestigiosa y eminente Maestra de Moreda- Arriba. Uno m\u00e1s de los asiduos a Cu\u00e9rigo, se conoc\u00eda desde muchos a\u00f1os antes. Incluso, Daniel y yo, le hemos visitado cuando se encontraba internado en un hospital de Guadarrama, en octubre de 1959. Creo que ten\u00eda parentesco con la familia Constante-la Capilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Casa la Sidra.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las instituciones y pilares fundamentales del resurgimiento de Collanzo y entorno. La se\u00f1ora Victoria, sus hijos Fulgencio, Fernando, Carlinos, Ant\u00f3n, Eloy, Isabel, Anita y Victorina. Con ellos pasaba horas y horas dentro de aquella amplia cocina, recibiendo de la madre, arrogante figura, alg\u00fan pu\u00f1ado de golosinas o frutos secos.<\/p>\n\n\n\n<p>Desempe\u00f1aban actividades diversas: elaboraci\u00f3n de sidra en el t\u00edpico lagar, bailes en la Pista, actuaciones teatrales dentro de la sala, labores agr\u00edcola-ganaderas, y la Panader\u00eda, actividades que justifican el esp\u00edritu emprendedor de esta familia unida y trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo perfectamente que siendo un infante, hemos sido recogidos y albergados en su domicilio, despu\u00e9s de desalojarnos de la casa Felicidad hacia la cochera frente a casa Reguera, de la que tuvimos que huir para evitar repercusiones que pudieran derivar de la famosa desbandada.<\/p>\n\n\n\n<p>Protegidos por Victoria e hijos, se presenta un individuo, desperado, furioso, rodeado de munici\u00f3n, pregunta por mi padre que se hallaba durmiendo en la habitaci\u00f3n de arriba; insiste que le busquen, manifestando que habr\u00eda de llevarlo en el cami\u00f3n a estrellarse. Seg\u00fan parece, se conoc\u00edan de anta\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya no hab\u00eda cami\u00f3n ni autom\u00f3vil. Victoria y los suyos nos arropan y ocultan, evitando quiz\u00e1 una tragedia. Mi padre sale de la habitaci\u00f3n y huye a Santib\u00e1\u00f1ez, escindi\u00e9ndose en el pajar de Mar\u00eda Benino en compa\u00f1\u00eda de Don Pablo el Cura. A\u00f1o 1942-43. Act\u00faa en la Casa la Sidra, dentro del sal\u00f3n, un ventr\u00edlocuo con unos mu\u00f1ecos, de os cuales sobresal\u00eda el llamado Crist\u00f3bal emitiendo una voz ronca que yo he imitado alg\u00fan tiempo, con actuaciones en el exterior de la Iglesia Santib\u00e1\u00f1ez ante un selecto p\u00fablico, como Ferranche, Jovino Pel\u00e1ez, Mentes, A continuaci\u00f3n pasaba la bandeja.<\/p>\n\n\n\n<p>Eloy, organiz\u00f3&nbsp;alg\u00fan a\u00f1o los festejos del Cristo como Secretario de la Comisi\u00f3n. Uno de estos a\u00f1os he participado en una Carrera de sacos sacando gran ventaja a los dem\u00e1s contrincantes y ante el delirante aplauso de Pancho, Santiago, Luciano, Guillerm\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Eloy, me entrega el premio:\u201dCinco duros que fueron dilapidados en las Cadenas o T\u00edo Vivo instalado en la plaza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Claro, s\u00ed el saco no hubiera dispuesto un agujero por el que sacaba el pie, no hubiese ganado!<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre hemos tenido en cuenta el enorme favor y ayuda que esta familia nos prest\u00f3 en momentos tan cruciales y dif\u00edciles.<\/p>\n\n\n\n<p>Me llaman todav\u00eda los que viven, \u201cCucu\u201d, apodo que me conmueve y enorgullece porque trae a la memoria grat\u00edsimas vivencia y adem\u00e1s representa cierta familiaridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pepe el vinatero y las habituales tertulias encabezadas por Dionisio y Pepe el de Lena.<\/p>\n\n\n\n<p>D. Luis, M\u00e9dico titular de la&nbsp;zona, llegado de San Juan de la Arena.<\/p>\n\n\n\n<p>Al anterior le sustituye D. Felix&nbsp; Laporta, trasladado a la Roda- Albacete, villa en la que no pude contactar con \u00e9l por hallarse disfrutando las vacaciones en Salamanca.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucian\u00edn Antu\u00f1a, titular de la Farmacia atendida magistralmente por la buenaza de Solita.<\/p>\n\n\n\n<p>Sr. Ismael y Se\u00f1ora,&nbsp;amiga de mi madre lo mismo que Maruja la de Pl\u00e1cido.<\/p>\n\n\n\n<p>Leo, empresario del transporte de viajeros, trabajadores de la mina, etc.\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Avelino el Practicante y familia.<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nota publicada en La Nueva Espa\u00f1a el martes, 6 de mayo de 1958.<\/p>\n\n\n\n<p>Manolito Chinela, de Santib\u00e1\u00f1ez.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cCabreru\u201d de la Fuente, con mi perro, el \u201cPirata\u201d al hombro, un d\u00eda de copiosa nevada.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Luis, industrial&nbsp;del mueble.<\/p>\n\n\n\n<p>Pepe \u201cLos Cainos\u201d, su hermano y familia. A pesar del desafortunado sobrenombre, son o eran excelentes personas, amigos y vecinos&nbsp;de Cu\u00e9rigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00e1n comprendido indudablemente, que este mote como tantos otros, han sido producto de broma, y de la juventud sin \u00e1nimo de ofensa.<\/p>\n\n\n\n<p>En su finca de la Barraca construy\u00f3 un chalet el due\u00f1o de nombre olvidado (perd\u00f3n), quien me propone la siguiente oferta: \u201cPermuta de su chalet por mi casita de papel\u201d. Hemos roto el contrato, porque no acept\u00f3 una de las cl\u00e1usulas incluyendo un art\u00edculo que no ley\u00f3 a su tiempo y que consist\u00eda en la entrega del chalet y tres millones de pesetas a cambio de la casita. Al haber firmado, le exig\u00ed el 10%, pero estoy esperando satisfaga lo estipulado por el juez. In\u00fatil espera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAceptas la broma? Seguro que s\u00ed, Arsenio.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda la Pruv\u00eda, su hija y Fidela.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan\u00edn Mero, del Pino, residente&nbsp;en Collanzo. Industrial. Almac\u00e9n de vinos. Provisto del inseparable palo de avellano y ladeando el cuerpo a causa de su cojera.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;pintor de Llamas y se\u00f1ora de Levinco.&nbsp;Con el hermano Samuel&nbsp;sostuve amistad siempre. Ambos hemos coincidido en Casa Cundo de Felechosa. Hospedaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Familia Baiz\u00e1n &#8211; La Panera<\/p>\n\n\n\n<p>Todos sin excepci\u00f3n, vecinos industriales, comerciantes, taberneros etc., han contribuido de una manera u otra a que nuestra Parroquia adquiriese renombre en toda Asturias y fuera de nuestra regi\u00f3n. Prueba de ello fue la afluencia masiva de turistas y veraneantes; precisamente un grupo de estos veraneantes decidieron convocar un concurso entre las jovencitas de Collanzo para la elecci\u00f3n de Miss recayendo en nuestra hermana Anita cuando contaba unos quince a\u00f1os de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin menosprecio de nadie, he de destacar la influencia de esta familia a favor de lo que acabamos de exponer, Dionisio y Alicia e hijos, Santiago, Jovin\u00edn y Ren\u00e9 Baiz\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>El Bar la Panera, realmente t\u00edpica panera dotada de los servicios necesarios e imprescindibles para atenci\u00f3n al p\u00fablico, como el bar, amplia cocina, sal\u00f3n comedor y dormitorios.<\/p>\n\n\n\n<p>He comprobado personalmente (personalmente) en medio de conversaciones con visitantes de otras localidades que hablando o surgiendo la palabra Collanzo, sal\u00eda a relucir La Panera y las artes culinarias de Alicia, especialmente \u201cLes fabes con almejes\u201d, plato que nadie sab\u00eda aderezar como ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Si Ignacio fue famoso por el Marquesado de Vegalloba y otras caracter\u00edsticas facetas; la Casa la Sidra por el Lagar y la Pista de Baile, el matrimonio Alicia- Dionisio lo fueron por la Panera y Pista tambi\u00e9n de baile.<\/p>\n\n\n\n<p>Derruida la Panera para la edificaci\u00f3n de Guillermo Mar\u00eda Juan\u00edn, se conserva la Pista en su totalidad paulatinamente reformada, renovada y despu\u00e9s convertida por Ren\u00e9 en el moderno Plat\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Los d\u00edas laborales, Dionisio trabaj\u00f3 como lampistero en Mina Cu\u00e9rigo y en la Industrial Hullera- Tarti\u00e9re.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda de verano, un numeroso grupo de amigos del pueblo y otros veraneantes como Fernando y Fanjul de Caborana, paseamos carretera arriba. Al aproximarnos a la Panera, Dionisio nos observa fijamente y sonriente nos dice con la sorma y gracia que le caracterizaba:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Vaya Cam\u00e1 Zoristas!<\/p>\n\n\n\n<p>Santiago y yo henos sido inseparables y la confraternidad con todos los miembros de la familia fue patente todos los d\u00edas de nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Santiago, aventurero, intr\u00e9pido, laborioso y trabajador, siendo muy joven, comienza a prestar servicio como aprendiz mec\u00e1nico en el taller del Vasco- Oviedo con un futuro prometedor y se alberg\u00f3 en la calle Mart\u00ednez- Marina.<\/p>\n\n\n\n<p>Paseamos camino de Marimora, anima insistentemente a que emigremos hacia las Am\u00e9ricas verdaderamente si hubiese sido tan valiente como \u00e9l, no hubiese dudado. La excusa fue que carec\u00eda de recursos para sufragar los gastos del viaje y adem\u00e1s estaba cursando estudios.<\/p>\n\n\n\n<p>Santiago embarc\u00f3 hacia el Nuevo Mundo. All\u00ed evolucion\u00f3 favorablemente despu\u00e9s de someterse a duras pruebas y pasar por vicisitudes m\u00faltiples. Se cas\u00f3, tiene hijos y nietos, triunfando merecidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>En una de sus escapadas a Espa\u00f1a, me invadi\u00f3 inmensa alegr\u00eda al verle ascender las escaleras de nuestro domicilio de Piedras Blancas. Acompa\u00f1ado de su esposa y de Ren\u00e9, rememoramos historias y aventuras, sorprendiendo las que \u00e9l hubo de protagonizar en San Jos\u00e9 de Costa Rica, pa\u00eds en el que se qued\u00f3 para atender sus negocios de hosteler\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio, entre otras actividades, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n, la desarrollada en una reserva india con un cargo de responsabilidad como capataz de una tribu en la rama de construcci\u00f3n, canteras o similar. Dec\u00eda que en sus tiendas se constitu\u00edan tertulias, toma aperitivos, t\u00e9, etc. Pero ahora te pregunto Santiago \u00bfFirmaste con ellos alg\u00fan convenio, fumaste la Pipa de la Paz y enterraron el Hacha de Guerra?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfRecuerdas querido amigo, la cantidad de \u201ccalderos\u201d de agua que \u201cacarre\u00e1bamos\u201d desde la presa al corredor de la Panera frente a la Pista? Estos cubos eran izados mediante una cuerda y vaciados en un recipiente o bid\u00f3n, para ver el agua utilizada en la limpieza de dependencias y cacharros. El agua potable era suministrada por la Fuente de la Plaza.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo menos el Ayuntamiento no percib\u00eda tasas de agua ni canon de saneamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda 3 de febrero del a\u00f1o 1945, me afeitaba en La Barraca el incipiente vello de mi endeble rostro facial usando una navaja barbera de mi padre, cuando el filo cortante del instrumento se desliza sobre el ment\u00f3n originando profunda incisi\u00f3n y abundante hemorragia. En este mismo instante entra Santiago a requerirme para ayudarle en la Pista. Intentamos detener la hemorragia con agua fr\u00eda y una envoltura de cafetilla, pero una vez m\u00e1s recurrimos al az\u00facar aplicado por Alicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegamos a la Pista, oyendo desde el puente Angelitos Negros de Antonio Mach\u00edn, el primer antirracista de la historia. Mientras Santiago despachaba las entradas a los clientes situados en el exterior c\u00f3modamente sentado en la garita, mi misi\u00f3n consist\u00eda en recogerlas a la puesta. Al descanso, no faltaban los voluntariosos bocadillos de manteca, chorizo, jam\u00f3n, etc. preparados por Alicia y \u201capurridos\u201d por Dionisio a trav\u00e9s de la ventana del bar junto con el correspondiente botell\u00edn de \u201corange\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Yendo de romer\u00eda en romer\u00eda, Santiago preparaba los denominados KATZ, mezcla de bebidas sui generis, que los componentes de la pandilla reunidos en galer\u00eda Cava Juan de B\u00e1rbara- Llanos, trinc\u00e1bamos voceando y cantando el tiru-liru, la Cucaracha, la P\u00e1rrala, etc. Fue el d\u00eda de San Pedro. El Katz sirvi\u00f3 de est\u00edmulo para pasar una velada memorable, como otras muchas, en la Macarana, sal\u00f3n-baile regentado por otro de los pilares promotores del turismo de la Parroquia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cerca de la Panera, estaba aparcada la \u201cGalana\u201d, furgoneta de Luis el Sifonero de Caba\u00f1aquinta. Santiago se\u00f1ala que subamos al veh\u00edculo. Obedecida la orden, nos situamos en la caja varios de los presentes. Santiago se erige en conductor, suelta el freno y recorridos unos metros, la fortuna quiso que el veh\u00edculo chocase contra el port\u00f3n de la casa D. Luis, cercana a casa Soledad, frente a la huerta de Pl\u00e1cido. Todos ilesos, excepto una peque\u00f1a hemorragia del infante Jovin\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Describir\u00e9 la \u00faltima aventura protagonizada con Santiago. Para una narraci\u00f3n exhaustiva de nuestras andanzas, ser\u00eda preciso llenar cientos de p\u00e1ginas.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera semana de agosto 1948, Santiago insin\u00faa celebrar m\u00ed aprobado en el examen de Estado o Rev\u00e1lida con una bipersonal excursi\u00f3n a Pravia el d\u00eda 7, festividad del \u201cXiring\u00fcelu\u201d. La idea es tentatoria, pero las truchas no dan para tanto, la moneda escasea, por consiguiente \u00bfc\u00f3mo solucionar el dilema? La suerte est\u00e1 de nuestra parte. Veraneaban con nosotros en la Barraca mi sobrino Daniel y Pep\u00edn Luna. Este encuentra dentro de un agujero en la pared de la habitaci\u00f3n don Tino dorm\u00eda, m\u00e1s billetes cuyo montante sub\u00eda a cincuenta pesetas aproximadamente. \u201cMi \u00e1ngel Salvador\u201d entrega el premio. Les har\u00eda promesas para no cumplir. Los billetes son sustituidos por trocitos de \u201cBelarminos\u201d al objeto de que Tino culpase a los ratones.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda 7 a las siete y cuarto de la ma\u00f1ana nos presentamos en la estaci\u00f3n del Vasco y el tren nos conduce a Pravia. Pensi\u00f3n gratuita en Agones, casa Avelino, t\u00edo de Santiago.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasamos la noche en la pista y al d\u00eda siguiente, regresamos. Santiago queda en Canciones y este infeliz, temeroso, \u201cdesembarca\u201d en Collanzo. Tino est\u00e1 furioso, pues el dinero estaba destinado al pago de una sanci\u00f3n por pesca de truchas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda satisfecha con otra \u201credada\u201d de los codiciados peces de los r\u00edos Aller y Mera. En realidad, mi hermano Tino se jactaba y enorgullec\u00eda comentando las \u201ctravesuras\u201d del benjam\u00edn de la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Jovin\u00edn, era&nbsp;el m\u00e1s pac\u00edfico de los hermanos, el m\u00e1s consciente. \u00bfTe acuerdas cuando te impart\u00ed unas clases de lat\u00edn? Desde entonces naci\u00f3 mi vocaci\u00f3n por la docencia, en la que permanec\u00ed quince a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 comentar respecto a Ren\u00e9? En primer lugar, fue el continuador, el&nbsp;protagonista del resurgimiento de la Panera, y en suma el indiscutible baluarte del incremento tur\u00edstico de la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>De Madrid vuelve a su tierra, trabaja como auxiliar de Farmacia en el Entrego, mas su esp\u00edritu emprendedor no le permite ser est\u00e1tico. Necesita independencia, por eso toma dr\u00e1stica determinaci\u00f3n y decide reiniciar el negocio que tanto signific\u00f3 para Collanzo y Comarca.<\/p>\n\n\n\n<p>Invierte en la remodelaci\u00f3n de la Pista y convertirla en el Plat\u00f3. No se arredra, contrata los m\u00e1s prestigiosos conferentes musicales, cantantes como Karina, Jer\u00f3nimo Granda, etc&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>El 6 de enero de 1983, Ren\u00e9 sortea un viaje a Mallorca para dos personas entre los asiduos a la Discoteca. Varios j\u00f3venes de Collanzo, se proveen de entradas y me las donan, puesto que ellos acaso tendr\u00edan sus compromisos en Felechosa el d\u00eda de Reyes.<\/p>\n\n\n\n<p>Con estas entradas y las que obraban en mi poder hab\u00eda m\u00e1s probabilidades. Ren\u00e9 elige una persona o mano inocente que extrae de la bolsa papeletas y m\u00e1s papeletas, hasta que me corresponde el premio. Con toda seguridad Ren\u00e9 esperaba que yo fuese el agraciado. Maravillosa semana en Mallorca junto a Menchu. Gracias Ren\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hizo sus pinitos en el cine, estrenando la pel\u00edcula \u201cAventuras de Pin\u00edn que de Pin\u00f3n ye sobr\u00edn\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente opta por trasladarse a Oviedo mientras Collanzo oscurece, llega la decrepitud \u00a1qu\u00e9 pena! Ren\u00e9 triunfa, sus hijas tambi\u00e9n. Hoy disfruta con sus nietos y es muy feliz, lo cual me alegra en grado sumo.<\/p>\n\n\n\n<p>Inciso &#8211; Ren\u00e9 era el mejor imitador de Jos\u00e9 el Mudo de Felicidad. Paseando por la calle Ur\u00eda, en Moreda, casa Pacho, Mieres, etc., llamaba la atenci\u00f3n de transe\u00fantes, compadeciendo a este joven que emit\u00eda gestos y gritos muy significativos.<\/p>\n\n\n\n<p>En numerosas ocasiones fui testigo presencial del repetitivo acto teatral. Pacho, en su tasca, se enoj\u00f3 cuando Ren\u00e9 comenz\u00f3 a hablar despu\u00e9s de uno de esos actos. Pues el pobre hombre, dec\u00eda, \u00a1pobre chaval\u00edn, tan joven y ye mudu! \u00a1El cabreo fue de campeonato, pues tuvimos que salir de estampida!<\/p>\n\n\n\n<p>La Farmacia Jos\u00e9 Antonio es el lugar id\u00f3neo para cubrir quinielas. No olvidar\u00e9 la jornada en que llegamos a tener trece aciertos. Ren\u00e9 recomienda silencio absoluto sobre el asunto. Estamos seguros de convertirnos en millonarios. La desilusi\u00f3n fue may\u00fascula. Percibimos unas cien pesetas, pues aparecieron millares de acertantes. Entonces hab\u00eda un apartado sobre el boleto en el que hab\u00eda que reflejar una direcci\u00f3n. Nosotros siempre fij\u00e1bamos como domicilio \u201cEl Entuiyu- Robayer\u201d, pero ni con esas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni muchos menos \u00e9ramos fororos del f\u00fatbol, pero desde aquella hecatombe, olvidamos las quinielas, optando por comprar alg\u00fan cup\u00f3n al ciego de Moreda, apodado&nbsp;el \u201cCenizu\u201d,&nbsp;con la misma fortuna.<\/p>\n\n\n\n<p>Alg\u00fan tiempo jugamos partidos en la plaza con pelotas de trapo, hasta que torc\u00ed la nariz de Navarro que estaba agachado. La napia no recuper\u00f3 jam\u00e1s la l\u00ednea recta.<\/p>\n\n\n\n<p>Vecinos de Collanzo lo fueron Josefa y Vicente de Valdevenero. Las an\u00e9cdotas sobre Vicente abundaban, pero solamente recuerdo el cabreo que cogi\u00f3 el d\u00eda en que fue rodeado y atacado por millares de moscas, mosquitos y dem\u00e1s d\u00edpteros. Se defendi\u00f3 del inusitado ataque blandiendo un cayado y li\u00e1ndose con los bichitos molestos a palo limpio y lanzando improperios.<\/p>\n\n\n\n<p>Familia Josefa Garc\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>Alfredo del Pozo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ep\u00edlogo a esta narraci\u00f3n debo mencionar a nuestra familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra madre, Josefa la de Alfredo, natural de Llanos-Aller y nuestro padre, Alfredo&nbsp;el del cami\u00f3n, natural de un pueblecito de la monta\u00f1a leonesa lim\u00edtrofe con Asturias de nombre La Uz-Riello.<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo casi un ni\u00f1o, \u00e9l viene para Moreda. De profesi\u00f3n carpintero, m\u00e1s tarde transportista de mercanc\u00edas con un cami\u00f3n Chevrolet y un veh\u00edculo Smobile alquilado muy a menudo por Pepe el de D. Luis.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra madre, el resto de hermanos, la abuela o t\u00eda \u00c1ngela, nacidos todos en Llanos y el Abuelo Valent\u00edn el \u201cSastre\u201d, natural de Felechosa, residen en&nbsp;Moreda.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestros padres trasladan el domicilio a Vega de Aller y de aqu\u00ed a casa de Felicidad en la que naci\u00f3 el \u00fanico de los hijos, o sea, el \u201cg\u00fcerria\u201d, \u201cCucu el de Collanzo\u201d. No recuerdo bien el d\u00eda del evento. Por motivos ajenos a su voluntad se fue para Le\u00f3n a trabajar, regresa a Mieres como carpintero en la construcci\u00f3n del cine Capitol, terminando por aterrizar en Avil\u00e9s, el a\u00f1o 1951 \u00f3 1952 donde tendr\u00eda lugar la reunificaci\u00f3n familiar el a\u00f1o 1954.<\/p>\n\n\n\n<p>De los avatares padecidos, lucha sin cuartel, sacrificios, dotes caritativas, altruismo, creo no ser el m\u00e1s indicado en resaltar. Solamente quiero expresar mi agradecimiento a todos los vecinos de esta parroquia y de los pueblos que apoyaron sus iniciativas, tales como venta y reventa de productos, fabricaci\u00f3n de fideos con una m\u00e1quina de picar carne para elaboraci\u00f3n de embutidos, parroquianos clientes perseverantes y fieles que adquir\u00edan los productos, contribuyendo a la crianza de sus hijos, y a sacar adelante una familia. Los apoyos fueron de diversa \u00edndole.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAlguien recuerda la panor\u00e1mica ofrecida por la ristra de fideos colgantes de los palos colocados en posici\u00f3n paralela y cubriendo pr\u00e1cticamente la totalidad del corredor de nuestra casa en la Barraca?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY de las pastillas de jab\u00f3n fabricado por ella con sosa c\u00e1ustica como una de las materias primas?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDel pan blanco y harina, productos adquiridos en Castilla viajando en trenes destartalados y corriendo riesgos de accidentes, sometidos estos \u201cestraperlistas\u201d a la persecuci\u00f3n implacable de las autoridades fiscalizadoras?<\/p>\n\n\n\n<p>Repito, Gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>Como colof\u00f3n al relato dedicado a la Parroquia (Llanos, Santib\u00e1\u00f1ez, la Fuente, Collanzo y Cu\u00e9rigo), quiero agradecer el recibimiento cordial y atenciones (extensible a todos los convecinos del Alto Aller) que me han sido otorgados con alto grado de altruismo y de forma desinteresada, prest\u00e1ndome todo el apoyo moral del que estaba muy necesitado en momentos decisivos, el tiempo comprendido entre el oto\u00f1o de 1978 y 13 de junio de 1983.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese a\u00f1o 1978, entre plazas vacantes de Veterinario Titular elijo Alto- Aller, profesi\u00f3n desempe\u00f1ada durante unos tres a\u00f1os, circunstancia por la que me consideraba un ne\u00f3fito, siempre que los quince a\u00f1os anteriores los hab\u00eda dedicado a la docencia en Moreda y Avil\u00e9s, respectivamente. Por eso he de confesar con sinceridad que si primeramente he aprendido mucho de millares de alumnos que pasaron por las aulas, posteriormente tengo a bien reconocer que tambi\u00e9n he aprendido de los clientes ganaderos del Alto- Aller.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Piedras blancas 31 de enero de 2003<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Nota: an\u00e9cdota<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Angel Navarro y \u00e9ste, nos vamos a Mieres, el objeto de pasear y comprar un timbre de bicicleta. Caminando por la panera, comenzamos a tocar el timbre detr\u00e1s de los paseantes. Dos agentes uniformados nos invitan a que tom\u00e1semos el tren hacia Collanzo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Alfredo del Pozo Garc\u00eda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos a\u00f1os (2003) Alfredo publico estas paginas que traemos de nuevo a la web collanzo.com , las cuales terminaban del siguiente modo : Como colof\u00f3n al relato dedicado a la Parroquia (Llanos, Santib\u00e1\u00f1ez, la Fuente, Collanzo y Cu\u00e9rigo), quiero agradecer el recibimiento cordial y atenciones (extensible a todos los convecinos del Alto Aller) que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1782","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1782"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1782\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1795,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1782\/revisions\/1795"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}