{"id":347,"date":"2012-01-02T17:13:13","date_gmt":"2012-01-02T17:13:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/?p=347"},"modified":"2012-01-02T17:13:13","modified_gmt":"2012-01-02T17:13:13","slug":"1967-riviera-collanzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/?p=347","title":{"rendered":"1967, Riviera Collanzo"},"content":{"rendered":"<address><span style=\"color: #333399;\"><strong>(Articulo de mis\u00a0\u00a0recuerdos de hace muchos\u00a0a\u00f1os )-\u00a0<\/strong><strong>LAUDELINO V\u00c1ZQUEZ<\/strong><\/span><strong><\/strong><\/address>\n<p>En pocos a\u00f1os las cosas hab\u00edan cambiado tanto que casi ni reconoc\u00edamos el mundo en que viv\u00edamos, y claro, el veraneo no pod\u00eda ser menos: ya valor\u00e1bamos el moreno y o\u00edamos hablar de lugares ex\u00f3ticos como Mallorca,<!--more--> adonde hab\u00eda ido P\u00e9rez, y le hab\u00eda parecido maravilloso. Adem\u00e1s, una ampliaci\u00f3n de las vacaciones laborales de una semana a tres nos enfrent\u00f3 a 21 d\u00edas libres por delante del cabeza de familia, o sea el jefe, con un solo precedente (no podr\u00eda asegurar si fue el 65 o el 66) de fijar un lugar para\u00a0\u00abpasar el d\u00eda\u00bb en Gij\u00f3n, que culmin\u00f3 en desastre.<\/p>\n<p>Para empezar tuvimos que levantarnos a las siete de la ma\u00f1ana para poder coger el tren en\u00a0Ujo\u00a0a las nueve. Tres cr\u00edos de ocho, tres y un a\u00f1o; pap\u00e1, mam\u00e1 y la abuelita; bolsas, infinidad de bolsas para contener la comida, los trapos, la tumbona de la abuela, los juguetes de la playa y un sin n\u00famero de OVNIS (objetos viajeros no identificados). La caminata de\u00a0Figaredo\u00a0a la estaci\u00f3n de\u00a0Ujo\u00a0-hab\u00eda autobuses, pero seg\u00fan mi padre no pasaban a aquella hora-, y una vez en la estaci\u00f3n de\u00a0Ujo, pap\u00e1 reconociendo que minti\u00f3 un poco, que el tren pasaba a la media, pero dijo a las nueve porque nunca se sabe. Y claro, el tren con retraso, porque entonces los trenes siempre ven\u00edan con retraso. Y llegar a Gij\u00f3n a las doce, pisar la arena y recordarte que no pod\u00edas ni tocar el agua porque ten\u00edas que hacer la digesti\u00f3n del\u00a0pinch\u00edn\u00a0que comiste para matar la desesperaci\u00f3n de esperar el tren. Y la digesti\u00f3n que en d\u00edas normales era de dos horas,\u00a0en la playa se convert\u00eda en tres.<\/p>\n<p>As\u00ed que a la una intu\u00edas el agua, pero a y cuarto,\u00a0a comer porque lo dec\u00eda pap\u00e1, cuyo horario no cambiaba ni por un bombardeo. Acabar de comer a las dos, con lo cual te garantizabas hasta las cinco sin poder ni mirar el l\u00edquido elemento. Y a las cinco y media que hab\u00eda que arrancar para la estaci\u00f3n que el tren sal\u00eda a las seis. Que luego eran las seis y media y el retraso. As\u00ed que cuando entrabas por la puerta de casa, \u00abfan\u00e9 y\u00a0decangayado\u00bb,\u00a0 las nueve de la noche por lo menos. En una palabra: que Gij\u00f3n no val\u00eda. Fue entonces cuando \u00abEl Vasco\u00bb abandon\u00f3 la m\u00e1quina de vapor que te anegaba en holl\u00edn cada vez que cruzabas el t\u00fanel camino de Oviedo, y en su lugar apareci\u00f3 un tren moderno de gas\u00f3leo, con vagones estilizados que semejaban el talgo en peque\u00f1o. Y en la portada de LA NUEVA ESPA\u00d1A aparec\u00edan ba\u00f1istas alegres saltando en los trampolines de\u00a0Caba\u00f1aquinta, porque all\u00ed hab\u00eda nacido una costa fluvial que garantizaba diversi\u00f3n y desenfreno.<\/p>\n<p>Y probamos. La caminata hasta la estaci\u00f3n de\u00a0Ujo-Taruelo\u00a0(mi padre decidi\u00f3 que\u00a0Ujo-Taruelo\u00a0quedaba m\u00e1s cerca que\u00a0Figaredo, y como era habitual en aquel entonces, palabra de Dios, o sea de mi padre,\u00a0puntu\u00a0reondu) era menor que hasta\u00a0Ujo, el Vasco tardaba nada en llegar a\u00a0Caba\u00f1aquinta, y aquello era una maravilla, con sus pozos tan cuidados, sus trampolines,\u00a0los prados para jugar al f\u00fatbol&#8230; y las miles de personas. Porque aquello era lo m\u00e1s parecido a un avispero humano, jugando cinco o seis partidos de f\u00fatbol a la vez, con siete balones y quinientos jugadores, y apenas un hueco que hab\u00eda que reservar para poder mojar el pie.<br \/>\nAs\u00ed que papi dijo que nanay que, o m\u00e1s arriba hab\u00eda menos gente o tampoco val\u00eda para el veraneo. Por suerte\u00a0Collanzo, era otra cosa:\u00a0 vale, no se pod\u00eda ni entrar en fin de semana, pero el resto de los d\u00edas, sobre todo de ma\u00f1ana, casi quedaba para nosotros solos. Pod\u00edamos hasta ahogarnos sin que nadie se enterara y el \u00fanico problema era que el agua estaba un poco m\u00e1s fr\u00eda. O mucho, pero entonces ten\u00edas diez a\u00f1os, y no tem\u00edas a nada (bueno, tambi\u00e9n aquel a\u00f1o descubr\u00ed que el miedo es libre, y que a pesar de que la culebra de agua con que me encontr\u00e9 frente a frente huy\u00f3 valientemente en direcci\u00f3n contraria a la m\u00eda mientras yo hu\u00ed m\u00e1s\u00a0 aterrorizado a\u00fan r\u00edo abajo), aquel a\u00f1o, preludio de otros muchos disfrutados a la orilla del r\u00edo Aller en\u00a0Collanzo, fue el descubrimiento de la playa fluvial, la ensaladilla y los filetes empanados. Y lo disfrut\u00e9 tanto que todav\u00eda hoy cuando encuentro un buen pozo para ba\u00f1arme, no lo cambio por ninguna playa ni, por supuesto, por ninguna piscina. Porque como dec\u00eda mi abuela Mar\u00eda, sentada de riguroso luto en su tumbona, con la inseparable novela de Cor\u00edn Tellado en el regazo,\u00a0\u00abesto ye vida\u00bb. Y lo era, vaya si lo era.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Articulo de mis\u00a0\u00a0recuerdos de hace muchos\u00a0a\u00f1os )-\u00a0LAUDELINO V\u00c1ZQUEZ En pocos a\u00f1os las cosas hab\u00edan cambiado tanto que casi ni reconoc\u00edamos el mundo en que viv\u00edamos, y claro, el veraneo no pod\u00eda ser menos: ya valor\u00e1bamos el moreno y o\u00edamos hablar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/?p=347\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-347","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=347"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/347\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":348,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/347\/revisions\/348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.collanzo.com\/WP_Historia\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}